Cómo era el modus operandi del acusado de estafar a empresarios mendocinos por más de 200.000 dólares
Carlos Mauro Llopiz fue imputado por 3 denuncias en su contra por estafas. En total, se lo acusa de quedarse con más de 200.000 dólares de empresarios locales.
Carlos Mauro Llopis, el imputado por la millonaria estafa a empresarios mendocinos.
Una serie de estafas cometidas a empresarios mendocinos terminó días atrás con la imputación de Carlos Mauro Llopiz (37), apuntado como el único responsable del hecho. En total, se lo acusa de haber defraudado por unos 224.000 dólares en tres casos diferentes, pero se estimó podrían sumarse muchos más.
Luego de que Llopiz fue formalmente acusado por el delito de estafa genérica reiterada, agravada por abuso de confianza y con apariencia de empresa y negociación, la investigación del caso, instruida por el fiscal de Delitos Económicos Juan Ticheli, apunta a reunir más denuncias para reconstruir los casos con mayor detalles y así sumar material probatorio.
El modus operandi
Según las denuncias presentadas ante la Justicia, los primeros contactos del imputado con sus víctimas data de entre fines de 2021 y principios de 2022. El contexto en el que se presentaba fue similar en todos los casos, se acercaba a empresarios de alto poder adquisitivo en fiestas o juntadas entre conocidos, y utilizaba estos vínculos como forma de ganarse su confianza.
Llopiz se presentaba como un inversor que realizaba trading y que dirigía una empresa llamada Bull Capital. Para dar más credibilidad a su relato, el acusado aseguraba contar con varios socios, un domicilio legal dentro de la compañía, asegurando que percibía ganancias de hasta un 20 por ciento. Así, ofrecía opciones en torno a las posibles inversiones, planteando diferentes activos, como oro, criptomonedas, acciones o bonos.
-
Te puede interesar
El pastor de la iglesia evangélica se despegó de la estafa piramidal
La oferta que les hacía a sus potenciales víctimas era altamente atractiva, con una rentabilidad elevada para este tipo de inversiones. Concretamente, aseguraba poder generar una rentabilidad de entre el 4% y el 5%. Además, endulzaba el oído de sus posibles clientes asegurando que era "imposible perder plata" en esta inversión "sin riesgo alguno".
Así, los interesados comenzaron a pagar exponencialmente, desde pequeñas inversiones esporádicas a grandes cantidades de dinero (ya sea en efectivo como por medio de transferencias cripto a la cuenta de Binance de Bull Capital). Por un largo lapso de tiempo, la estrategia funcionó dando la ilusión de un negocio legítimo y, lo más importante, lucrativo.
Fuentes cercanas a la investigación sostuvieron que el accionar del imputado corresponde claramente con el modus operandi de los conocidos esquemas ponzi, que consisten en una operación fraudulenta donde los intereses prometidos a los primeros inversionistas se pagan utilizando el capital de nuevos inversores. Este sistema solo puede funcionar si la cantidad de víctimas sigue creciendo, explicaron fuentes especializadas consultadas por MDZ.
Sin ingresos se cayó la estafa
Sin embargo, tras años de mantener la estafa funcionando, la falta de gente nueva que ingresara al esquema llevó a que en el segundo semestre de 2024, Llopiz, oriundo del barrio Sanidad de Ciudad de Mendoza, dejara de pagarle a sus clientes.
Cuando estos comenzaron a reclamar por el dinero adeudado, el presunto estafador llegó a asegurar que le habían robado el dinero en una transacción y, luego, directamente dejó de responder llamadas y mensajes.
En total, el dinero estafado que figura en el expediente es de 224.000 dólares, repartido en tres casos. No obstante, fuentes judiciales señalaron a MDZ habría muchos casos más de estafas, que elevarían la suma a un número cercano al medio millón de dólares.
De sumarse más denuncias, la investigación apunta a recolectar mayores detalles de cómo se perpetraron las estafas, y principalmente de quienes eran las personas que conectaban a Llopiz con sus víctimas en estos puntos de encuentro sociales. Esto debido a que los testimonios recolectados hasta el momento marcan casi de la misma forma la manera en la que el imputado los contactó, pero no se dieron detalles de la gente que hizo posible el encuentro.
Por qué sigue libre
A pesar de haber sido imputado formalmente, Llopiz sigue en libertad, y solo se le aplicó la prohibición para salir del país. Con esto, los detectives confían en que actualmente no hay riesgo de fuga.
No obstante, se indicó que no descartan que, en caso de que se presenten más denuncias, el fiscal del caso solicite la detención de manera preventiva debido a la reiterancia de casos similares. Es decir, que se exponga que el imputado tiene múltiples causas penales en trámite, por delitos cuya pena sea de prisión y que estas causas demuestran un riesgo procesal.
Además, durante la imputación, el sujeto se reservó su derecho a plasmar su versión en el expediente, manifestando ante las autoridades: "no voy a declarar".
Su sospechoso patrimonio
En medio de la investigación, se descubrió que Llopiz tiene más de 12 propiedades a su nombre. Esta cantidad de bienes no condice con su estilo de vida, su situación económica o su trabajo, ya que, según fuentes judiciales, "ni siquiera es monotributista".
Esto puede encadenar una investigación por lavado de activos para determinar el origen real de dichos bienes.
Sobre dichos bienes se han establecido medidas precautorias, por las que tres de esas propiedades se encontraban embargadas (dos en la Quinta Sección y otra en Godoy Cruz), lo que podría garantizar que los denunciantes puedan tener asegurado la recuperación del dinero defraudado.
La razón del silencio de algunos estafados
A pesar de que algunas fuentes aseguran que hay muchos más afectados por las estafas de los que llegaron a Justicia, pero que no han decidido presentarse ante las autoridades. La razón por que estos no hayan radicado las correspondientes denuncias se debería a distintos factores, sostuvieron las fuentes.
Primero, trascendió que algunos de los damnificados no quieren judicializar lo sucedido, ya que los aportes de capital que dieron al acusado son ingresos no justificados, lo que podría traerles problemas con la ley.
Otro punto fue que varios afectados habrían llegado a un acuerdo directamente con el sindicado, evitando tomar acciones legales. Sin embargo, en estos casos, la suma estafada sería considerablemente menor.
Ahora, con Carlos Mauro Llopiz imputado, se espera que la trascendencia de los casos impulse a que otras víctimas presenten sus denuncias y aporten a las investigaciones con testimonios y pruebas.


