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"Tuve un accidente y murió mucha gente": el relato de un sobreviviente de la tragedia del Acceso Este que tuvo 16 víctimas fatales

Nicolás "Totti" Ríos, uno de los 14 sobrevivientes de la tragedia del Acceso Este, ocurrida en 2014 en San Martín y que dejó un saldo de 16 víctimas fatales, recordó aquella fatídica jornada en MDZ.
La tragedia del Acceso Este en San Martín tuvo un saldo de 16 víctimas fatales y 14 heridos en 2014 Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
La tragedia del Acceso Este en San Martín tuvo un saldo de 16 víctimas fatales y 14 heridos en 2014 Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Nicolás "Totti" Ríos es uno de los 14 sobrevivientes de la tragedia del Acceso Este ocurrida el 7 de febrero de 2014 en San Martín y que dejó un triste saldo de 16 muertos, en uno de los más graves siniestros viales en la historia de Mendoza. Reconocido fotógrafo en el mundo de los medios de comunicación, el hombre habló con MDZ y contó cómo pudo sanar las heridas y seguir adelante.

"Todos los años son distintos, siempre vas encontrando algo nuevo o sensaciones nuevas. Estuve reflexionando en estos días sobre esta nueva fecha y me puse a pensar en cómo me había sentido yo en ese momento, sobre ese cuadro de angustia que te queda después del accidente, y la verdad es que, sacando conclusiones, estuve pensando en cómo me ayudaron las familias de las víctimas a salir adelante", comenzó Ríos, y agregó: "Me han brindado mucho cariño y eso me ayudó un montón". 

A 11 años de aquel suceso, Totti contó que está en contacto con los familiares de las víctimas y que cada año asiste al lugar de la tragedia en la fecha aniversario: "Tenemos un grupo en el cual soy el único de los sobrevivientes y organizamos lo que se hace todos los años". 

Nicolás "Totti" Ríos sobrevivió a la tragedia del Acceso Este / Facebook

Una decisión que le salvó la vida

Esa noche jugaba Independiente Rivadavia por el Torneo de Primera Nacional y Totti, además de ser hincha, participaba en Mística Azul, una página partidaria de La Lepra, por lo que de una forma u otra tenía pensado acudir al Bautista Gargantini. Sin embargo, se encontraba en La Paz, de visita en la casa de su abuela, por lo que le esperaban varias horas de viaje. 

"Yo viajaba desde Desaguadero, donde mi vivía mi abuela. Primero me subí en un colectivo de línea de Nueva Generación. Recuerdo que hacía mucho calor y que viajaba incómodo. Así fui hasta la terminal de La Paz", dijo, y remarcó que Hasta Mendoza son unas cuatro horas de viaje o un poco más, por lo que decidió bajarse del colectivo y subirse en uno de larga distancia para tener más espacio.

Después de veinte minutos de espera, se subió al segundo micro y fue cuando ocurrió un episodio normal, pero con un guiño del destino: "Me senté en el asiento 16, del lado izquierdo del micro, y en San Martín se bajaron dos personas de unos asientos atrás mío, pero del lado derecho, y me cambié de lugar. Creo que esa decisión fue la que me salvó la vida, porque el impacto más fuerte lo recibió del lado izquierdo el colectivo".

Un libro, un choque y un infierno

Otra vez de viaje hacia Mendoza, Ríos optó por la lectura para pasar el tiempo, pero apenas si pudo leer unas páginas en tan solo 10 minutos: "yo venía leyendo y escucho un grito de adelante que dice 'cuidado', y ahí inmediatamente se produjo el impacto. Escuché como un ruido de película, ese ruido de fierros que se están retorciendo, que se doblan, y el ruido de cuando frenan".

Después, comenzó la odisea: "Cuando choca el colectivo me estampo contra el asiento de adelante y después empieza todo como una nebulosa de cosas. La verdad es que tengo pocos recuerdos y es como que pierdo el orden cronológico. Me acuerdo que en un momento agarré el libro que venía leyendo, como si lo estuviera tomando de la mesa de luz, y lo veo todo lleno de sangre. Lo volví a dejar, como diciendo 'esto no me sirve'. Había entrado en un estado de shock total". 

"Después alguien gritó que el micro se estaba prendiendo fuego y me encuentro saliendo del colectivo por una ventana que había roto un pasajero de atrás que iba con su familia. Me acuerdo que me encontré con ese chico afuera y él estaba volviendo al colectivo a sacar sus bolsos. Ahí lo frené y le dije que era imposible, que se estaba prendiendo fuego todo".

Después de un rato, Totti encontró algo de ayuda: "Cuando me alejé del colectivo empecé a deambular. En un momento me prestaron un teléfono, la llamé a mi novia y le dije 'tuve un accidente y murió mucha gente'. No se por qué le dije eso, porque la verdad es que yo no tengo ningún recuerdo de haber visto gente fallecida. Son cosas que te quedan después, que las pensás y no encontrás explicación".

El homenaje a las víctimas en el lugar de la tragedia / ALF PONCE MERCADO/MDZ

El rol del Estado, sobrevivir y salir adelante

"Esa pregunta sobre por qué sobreviví yo es una de las cosas que más te cuestan en el día a día. Yo voy al lugar todos los años desde que pasó y cada año fue ir sanando esas sensaciones. El cariño de la gente, de los familiares de las víctimas que me esperaban siempre con sonrisas, contentos, todo ese cariño a mi me hizo muy bien, porque yo sentía culpa de por qué un familia de ellos sí y yo no". 

Por otra parte, el sobreviviente de una de las mayores tragedias de la historia siente que hay injusticias: "Del Estado no hubo mucha asistencia. Las herramientas que tenía cada uno para salir adelante eran su familia y su historia en ese momento. La verdad que no hice terapia, fui solo una vez y no me sentí cómodo. Mi terapia fue ir al lugar cada año".

Respecto del hecho, manifestó que "fue una negligencia total del Estado y de la Policía, que pudo hacer algo y no lo hizo. Es más, hubo un juicio contra la Policía y el 911, con un condenado, entre comillas, porque en realidad fueron seis meses de inhabilitación y dos mil pesos de multa, un chiste. La sensación que tengo es de injusticia de la Policía, del 911 y de parte del Estado, porque fue algo que se pudo evitar y no se hizo nada. Tengo la sensación de que pasa, que el Estado dice 'si, acá hubo errores', pero la verdad es que sigue todo igual".

Además, comentó que "hubo denuncias de que en Luján a las 13:30 empezaron a llamar al 911. En la comisaría de San José se presentó un hombre y dio aviso de que había un camionero alcoholizado y que había provocado un accidente. Cuando presentó la denuncia le pidieron documentación, fotocopias y no se cuántas cosas, por lo que el hombre al final desistió, porque consideró que era una pérdida de tiempo. Y después, a las 17:45 se produjo la tragedia".