El preocupante antecedente de la ex bodega Filippini
En las primeras horas de este viernes, un hecho de sangre conmocionó a los habitantes de Godoy Cruz. El escenario del crimen fue un viejo edificio ubicado en las calles Rawson y Barcala, conocido como la ex bodega Filippini, la cual permanece abandonada desde hace décadas.
Todo comenzó cuando una pareja de jóvenes, de 27 y 23 años, fue sorprendida por desconocidos mientras se encontraba en el interior del predio. Los delincuentes les robaron una moto Honda Wave. Minutos después, efectivos policiales llegaron al sitio tras recibir la denuncia. Durante el operativo, hallaron a un individuo cuya descripción coincidía con la proporcionada por las víctimas. Además, testigos alertaron sobre una pelea entre dos hombres dentro del lugar.
Al avanzar con el rastrillaje, los uniformados descubrieron el cuerpo sin vida de Aldo Raúl Fernández. En el mismo sitio también encontraron la moto robada. Dos personas fueron detenidas bajo sospecha de ser responsables tanto del robo como del homicidio. Ambos quedaron a disposición de la Justicia.
El preocupante antecedente de la bodega abandonada
Este no es el primer incidente vinculado a la ex bodega Filippini. Hace apenas tres semanas, los residentes de la zona denunciaron graves hechos ocurridos en el lugar. Entre ellos, un intento de abuso sexual contra una menor. Según relataron los vecinos, la niña fue hallada en ropa interior pidiendo ayuda a gritos. El agresor logró escapar antes de que pudieran detenerlo.
Los vecinos también señalaron otros episodios preocupantes. Una adolescente de 16 años fue víctima de un asalto a mano armada cerca del edificio. Los delincuentes le arrebataron su teléfono celular. Ante esta situación, los vecinos exigieron medidas urgentes: solicitaron el cierre definitivo del perímetro o incluso la demolición completa del inmueble abandonado.
El estado actual de la bodega refleja años de abandono. Construida a finales del siglo XX, cerró sus puertas en la década de 1970. Hoy, su interior está cubierto de basura, colchones viejos y paredes deterioradas. Para los habitantes del barrio, este espacio representa un refugio para personas en situación de calle y delincuentes.