El crimen de Chalita y amenazas contra el clan Aguilera: Godoy Cruz recibe a Sarmiento en alerta máxima
Godoy Cruz recibe a Sarmiento de Junín desde las 15 en un clima de máxima tensión tras el crimen de un sobrino del Rengo Aguilera, el exjefe de la barra del Tomba, y en el marco de mensajes con amenazas por parte de una de las facciones a través de publicaciones en las redes sociales.
El Rengo, el Moncho, el Asesino, Chalita o Tarugo son apodos que resuenan en el mundo de Godoy Cruz, ya sea en el corazón del barrio La Gloria o en la barra del Tomba. Además, todos ellos tienen una particularidad: son familiares, aunque eso no implica que no haya disputas y enemistades.
Y si bien el asesinato de Chalita, ocurrido el pasado miércoles en circunstancias que aun se investigan, ya ponía el foco en el partido de este domingo, los mensajes aparecidos en la jornada del sábado elevan el clima hasta la alerta máxima, por lo que la mira estará puesta irremediablemente en el operativo de seguridad.
Quién es quién en el clan Aguilera
Desde hace años, Daniel Aguilera es nombre conocido en el mundo del fútbol mendocino. Líder de la barra del Tomba desde 2004, cuando su hermano Juan Carlos, alias Moncho, cayó preso por un homicidio y fue condenado a 17 años de prisión, el Rengo construyó un imperio que parece comenzar a desmoronarse a partir de la muerte de su hermano Walter, por la cual quedó en el ojo de la tormenta en el entorno familiar, y al ser condenado a 12 años de cárcel por narcotráfico.
Walter falleció en julio de 2022. El hombre, de 35 años, estaba preso en el penal de Almafuerte, en Cacheuta, cuando sufrió una sobredosis que acabó con su vida. Fue en momentos en que comenzaba a ser juzgado, ya que era sindicado como uno de los cabecillas de una banda narco de la cual también participaba su hermano Diego y uno de sus sobrinos.
Por esa muerte, parte del clan responsabilizó al Rengo, al que acusaban de utilizar a su hermano como "mula" para distribuir drogas dentro y fuera de la cárcel, y que por esa actividad una cápsula estalló en el cuerpo de Walter y le ocasionó la muerte.
Actualmente, el ahora exlíder de la barra del Tomba, quien se ganó el apodo después de perder una pierna en un accidente, cumple con una condena por una causa de narcotráfico en una cárcel de Ezeiza, donde fue trasladado en junio de este año. Previamente, en mayo, el Rengo había declarado en la causa en la que se investiga al juez Walter Bento, a quien acusó de haberle pedido una suma importante de dinero en dólares para resolver sus causas judiciales.
Sin embargo, con Walter fallecido, el Rengo y el Asesino presos y Moncho libre después de haber purgado una larga condena, a través de alianzas y con la participación de otros integrantes del clan, como Carla, una de las hermanas Aguilera que está en pie de guerra con Daniel, el apellido aún resuena en las entrañas de la hinchada del Tomba.
Qué rol jugaba Chalita y el día que su hermanó hirió a su tía
Carlos Manuel Herrera Aguilera tenía 29 años y es hijo de María del Carmen, una de las hermanas del clan. Aparentemente, estaba enemistado con Moncho. Al menos, tiempo atrás, Chalita había acusado a su tío de haberlo baleado, aunque no había logrado herirlo, en un episodio ocurrido en 2017.
El último miércoles, en un hecho que está en plena investigación, Chalita fue muerto de un disparo en el rostro en horas de la madrugada en la calle Puerto Bahía Blanca del barrio La Gloria, donde vecinos alertaron al 911 que se había producido una balacera.
La víctima contaba con varios antecedentes penales por captura, portación de arma de fuego de uso civil y desobediencia, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y portación ilegal de arma de fuego de guerra. Además, según vecinos de La Gloria, solía robar a transeúntes y verse involucrado en diversas riñas.
Por su parte, su hermano, conocido como Tarugo, en 2019 le disparó a su tía Érica Giménez, pareja del Asesino, en el marco de un encuentro de Godoy Cruz frente a Vélez Sarsfield. En ese hecho, utilizó una pistola 9 milímetros que había sido robada a un agente de policía. En ese entonces, el agresor contaba con apenas 17 años y se cuenta que mantenía una amistad con Omar Jofré, más conocido como el Camel, el líder de la barra de Independiente Rivadavia que había sido asesinado unos días antes frente al boliche La Guanaca en Chacras de Coria.
Amenazas contra los Aguilera en las redes encienden las alarmas
En la jornada del sábado, el historiador de Godoy Cruz Roberto Durán repudió en su cuenta de Facebook un mensajes con amenazas contra el clan Aguilera y que podría opacar el partido de este domingo: "Vamos a terminar con la mentira de los aguilera, que se hacen los tombinos y le roban al club. Están avisados, lo hacemos para cuidar al verdadero socio e hincha de GC. Atte LBDE".
Por su parte, Durán compartió el siguiente mensaje: "¿Otra vez lo mismo? ¿Otro partido suspendido? Si son tan poderosos, hagan lo que tengan que hacer fuera de la cancha". Y agregó: "¿Se creen qué somos estúpidos? Solo cuidan sus inmundos negocios provenientes de la droga y beneficios obtenidos de la mafia y acuerdo pactados con terceros propios y ajenos. Figurita repetida. No nos vengan con discursos de chicos buenos".
El grave antecedente ante Sarmiento y la suspensión del partido contra San Lorenzo
La previa del duelo de este domingo entre el Tomba y Sarmiento trae a la memoria un episodio lamentable. Y es que el último cruce entre ambos por la fecha 13 de la Copa de la Liga se vio interrumpido en varias ocasiones por enfrentamientos ocurridos en las inmediaciones del Malvinas Argentinas entre los hinchas locales y la Policía.
En esa ocasión, el partido finalizó con victoria del Expreso por 1 a 0 con gol de Tomás Conechny para asegurarse el primer puesto de la zona B. Sin embargo, las instalaciones del estadio en algunos sectores quedaron destruidas, principalmente en la zona de los baños.
Poco después, en el encuentro ante San Lorenzo por la Liga Profesional, disputado el 25 de mayo, Bodegueros y Santos igualaban 1 a 1, por los tantos de Nahuel Ulariaga para los mendocinos y Agustín Giay para los Gauchos de Boedo, en momentos en que empezaron a caer proyectiles a la cancha, por lo que el partido quedó suspendido a los 7 minutos del segundo tiempo.
Al no poder controlar la situación los agentes de seguridad, los violentos consiguieron su objetivo al arrojar piedras y hasta sanitarios, entre otros elementos contundentes, hacia el campo de juego, por lo que el duelo fue suspendido por el árbitro Nazareno Arasa. Por ese hecho, directamente relacionado con la interna de la barra de Godoy Cruz, el Tomba sufrió la quita de 3 puntos en el torneo, aunque después le fueron devueltos tras apelar la sanción.
Ahora, en el contexto de violencia tras el crimen de Chalita y de las amenazas volcadas en las redes contra el clan Aguilera en la disputa por el control de la tribuna y los negocios que se generan a su alrededor, Godoy Cruz recibe al Verde de Junín con un ojo puesto en la cancha y otro en la popular, suplicando que todo se desarrolle en paz y a la expectativa de lograr un triunfo que lo acerque a una nueva clasificación a la Copa Libertadores de América.