Rechazaron el pedido de libertad condicional para el padre Grassi y seguirá preso hasta 2028
En un fallo unánime, el Tribunal en lo Criminal 1 de Morón le denegó el pedido de libertad anticipada al padre Julio César Grassi en el marco de la condena a 15 años de prisión que cumple tras haber sido hallado culpable de dos casos de abuso sexual infantil.
El condenado habló ante el Tribunal en la audiencia en forma virtual, donde manifestó que "hay una continuidad en la vida de las personas" y que "me he comportado procesalmente bien". Además, Grassi manifestó ser “inocente” y dijo que muchas veces un “error judicial” puede llevar a una "persona inocente a la cárcel”.
Vestido con ropa de cura, Grassi comentó: “Yo he militado como sacerdote y con acciones en barrios populares contra todo tipo de maltrato frente a los niños y adolescentes. Para mí eso es aberrante y lo repudio”.
Luego, agregó que “desde el momento de la acusación, hace 22 años, hasta ahora, no pueden decir nada de mi conducta. El abuso siempre representa una actitud de poder, daño contra una persona débil, y nada de eso ha ocurrido. Voy a ser útil a la sociedad, si la iglesia me lo permite”, sostuvo.
Finalmente, más allá de los argumentos que esgrimió el sacerdote, quien se defendió a sí mismo en un hecho inédito y luego de haberse recibido de abogado en la cárcel, la Justicia rechazó su petición y deberá cumplir con la totalidad de su condena.
El caso
El caso del padre Grassi se remonta a junio de 2009, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Morón lo condenó a 15 años de prisión por abuso sexual agravado, considerando su rol de sacerdote y su responsabilidad sobre los menores en la Fundación Felices los Niños.
Los abusos ocurrieron en 1996 y afectaron a dos menores bajo su cuidado. La Corte Suprema de Justicia ratificó la condena en 2017 y, desde entonces, Grassi se encuentra en el pabellón N° 6 de la Unidad Penitenciaria N° 41, destinado a presos con buena conducta.