Familiares y amigos despidieron en la redes al cocinero hallado muerto en Maipú
La comunidad mendocina está de luto tras la trágica muerte de Pablo Ezequiel Troncoso, un reconocido cocinero de 32 años, cuyo cuerpo fue encontrado en una acequia cerca del Parque Canota en Maipú. La noticia generó una ola de conmoción y dolor en las redes sociales, donde familiares, allegados y amigos expresaron sus condolencias.
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El fatídico descubrimiento ocurrió este miércoles alrededor de la 1 de la madrugada. Cerca del cuerpo de Troncoso, los investigadores encontraron su bicicleta, lo que inicialmente sugiere que pudo haber sufrido un accidente, cayendo y golpeándose la cabeza. No obstante, la Fiscalía de Homicidios, que está a cargo del caso, no descarta otras hipótesis, como la posible intervención de un vehículo que se dio a la fuga o un ataque por parte de terceros.
Pablo Ezequiel Troncoso era un cocinero talentoso y muy querido en la comunidad gastronómica de Mendoza. Había trabajado en diversas bodegas de la región y en prestigiosos hoteles. Estudió en la Universidad Nacional de Cuyo y residía en Ciudad. En sus redes sociales, se podía apreciar su pasión por la cocina y su dedicación a su profesión.
La noticia de su muerte generó una avalancha de mensajes de despedida y homenaje en las redes sociales. Su madre, María Paz Gálvez, compartió una emotiva fotografía junto a Pablo, expresando su inmenso dolor y el amor por su hijo.
“Mi bebé, mi hermoso Pablito, el más lindo de todos. Mi gran amor, el amor de mi vida. Cuántos abrazos sin darnos, cuánto de todo sin darnos. Solo le doy gracias a Dios porque llegaste a los pies de Jesús y estás con él. Pero el dolor es muy grande. Te amo, te amo, te amo. Mi corazón está roto. Te amo, mi bombón”, escribió María Paz en un desgarrador mensaje.
Amigos, colegas y miembros de la comunidad gastronómica también dejaron sus palabras de despedida y apoyo a la familia. Una amiga cercana de la familia publicó: “Dios lo tiene en sus brazos, porque conoció la grandeza de sus milagros. Le doy gracias a nuestro Padre por haberlo conocido. Me permitió dar esos abrazos que el Señor me enseñó a dar a los hermanos que se congregan en la iglesia. Te recordaré siempre, Pablito. Orgullosa de conocerte y de reírnos con cada abrazo que nos dábamos. Un besito al cielo, mi niño luchador”.
Valeria Ferreyra, otra amiga, expresó su solidaridad con la madre de Pablo: “Pachy querida, sabes que estoy con vos para lo que necesites. Pido al Señor que llene tu corazón en este momento con su inmenso amor, que te fortalezca y dé fuerzas. Damos gracias al Señor que Pablo ahora está con él. Que eso te aliente en este duro momento. Te quiero mucho y mando un gran abrazo”.
Por el momento, se desconoce qué hacía Pablo en esa zona de Maipú en la madrugada del miércoles. La Fiscalía de Homicidios está trabajando para esclarecer los hechos, buscando testimonios y revisando las cámaras de seguridad cercanas.

