Cotejos de ADN, la clave y la esperanza para reactivar la causa de un femicidio en el Valle de Uco
A casi cinco meses del hallazgo sin vida de Marlene Quiroga (30), una trabajadora golondrina que llegó desde Salta a Mendoza en el último verano, la investigación está en un punto complicado y con pocas pistas para ir hacia el esclarecimiento. Sin mayores pruebas comprometedoras, los pesquisas se aferran a cotejos de ADN para encaminar el expediente caratulado como femicidio y que se originó en el Valle de Uco, más precisamente en San Carlos.
El cadáver de esta mujer fue encontrado el pasado 3 de diciembre en un canal de Eugenio Bustos, en inmediaciones de las calles Libertad y Las Coloradas. El tomero de una finca lo observó y le dio aviso a su tío, un médico, quien verificó que la persona estaba muerta.
Llamaron al 911 y personal policial y judicial se trasladó a la escena. Los restos fueron llevados al Cuerpo Médico Forense, en donde días después lograron identificarla, y posteriormente, establecer la causa de muerte y más detalles. La víctima falleció por ahogamiento, aunque sufrió golpes antes de su deceso.
En relación a esto último, los sabuesos podían orientarse hacia dos caminos: las lesiones previas fueron por el arrastre en el cauce o alguien la atacó y luego la arrojó al agua.
La decisión fue direccionar la investigación hacia la segunda hipótesis y trabajarla como un femicidio. Porque además, hubo un elemento determinante: debajo de las uñas de la mujer se detectaron restos de piel con otro perfil genético, indicio de que ella habría intentado defenderse.
Este material es clave y podría haber sido una prueba importante contra los dos primeros sospechosos, que fueron la pareja de la joven y su cuñado, ambos también trabajadores golondrinas.
Los dos estuvieron imputados y detenidos, sin embargo, el cotejo de ADN con esos restos del piel los benefició. El resultado dio negativo y fueron liberados.
Tras esto la pesquisa volvió a fojas cero e ingresó en un panorama incierto. El fiscal a cargo, Facundo Garnica, profundizó medidas con el paso de los meses, pero por el momento ninguna trajo conclusiones alentadoras.
Recientemente se realizó un nuevo cotejo con otro hombre de esa zona del Valle de Uco y también dio negativo. En este sentido, trascendió que próximamente se ordenarán más pruebas bajo este método y que la expectativa es encauzar la causa de esta manera, ya que hasta ahora no han surgido testimonios u otras evidencias que lleven hacia un acusado en concreto. Tampoco los investigadores cuentan con cámaras de seguridad en ese sector de San Carlos para relevar.
Un dato no menor es que varios de los testigos a esta altura se encuentran fuera de Mendoza, debido a que, al igual que Marlene, son cosechadores que llegaron por la temporada. La mujer era oriunda de Pichanal, Salta, desde donde había arribado junto a sus allegados. En la madrugada anterior al hallazgo de su cuerpo todos estuvieron celebrando una fiesta, aunque se desconoce en qué circunstancias horas después cayó al canal.
Semana negra
El homicidio de esta mujer a fines del año pasado se convirtió en el tercer femicidio en una semana en Mendoza, encendiendo todas las alarma en la provincia en el cierre del 2023.
La fatídica estadística tuvo su origen el 5 de diciembre en la noche, cuando Vanina Videla (33) fue asesinada a puñaladas en plena vía pública en Guaymallén por su pareja. Este sujeto, Esteban Rodríguez (31), hace días nada más pasó por un juicio abreviado y fue condenado a prisión perpetua.
Luego, el viernes 8 fue víctima de un crimen Malén Ledesma (24) en Luján, agredida con un arma blanca en la Ruta 82, en Cacheuta, por Iván Gabriel Juárez (25), un joven con el que había pasado esa jornada. El acusado la tiró en la banquina durante la tarde y se fugó en una camioneta, siendo observado por transeúntes y capturado por la Policía minutos después en Chacras de Coria.
El caso de Marlene fue el primero-descubierto el 3 de diciembre-, pero se empezó a instruir como un femicidio una semana más tarde, ya que inicialmente parecía una muerte accidental.

