Preocupación

Ser delivery, una actividad cada vez más expuesta ante una inseguridad que espera respuestas

Los trabajadores de delivery se exponen a los riesgos de andar en la calle y son víctimas frecuentes de la inseguridad. Se trata de un problema que afecta a todo el país y que espera medidas urgentes.

Cristian Minich
Cristian Minich domingo, 21 de abril de 2024 · 07:29 hs
Ser delivery, una actividad cada vez más expuesta ante una inseguridad que espera respuestas
Los delivery sufren robos con frecuencia Foto: Imagen ilustrativa / ALF PONCE MERCADO / MDZ

Los trabajadores de delivery suelen ser víctimas de la inseguridad con frecuencia en casi todas las provincias del país. Se trata de un oficio que es blanco fácil para la delincuencia, y es que los repartidores se mueven en motos o bicicletas, llevan dinero en efectivo y tienen sus teléfonos celulares que usan como guía para llegar a destino. Lo que no tienen, es muchas posibilidades de defensa o de alertar que están en peligro. 

En el caso de Mendoza, los episodios de inseguridad se replican y el debate se instaló en la sociedad luego de que un delivery fuera condenado tras abatir a un ladrón en un caso de exceso en la legítima defensa. Y si bien no es una opción que se contemple la de que los repartidores se trasladen con armas, la pregunta que surge es ¿Cómo pueden defenderse?

En la jornada del viernes, un delivery fue asaltado en Guaymallén al ser sorprendido por malvivientes con armas de fuego en la esquina de Panamá y Gomensoro. La víctima, de 34 años, fue despojada del rodado, una moto Honda Wave 110 cc, y de su teléfono celular poco después de las 22.

Gonzalo Ottaviano, inspector de la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASIMM), en diálogo con MDZ, manifestó que "esta es una actividad en la que uno está muy expuesto. La moto es un bien, tiene un valor importante, y generalmente los repartidores son personas que están con efectivo, llevan la comida, tienen sus teléfonos, entonces se exponen muchísimo más".

Por su parte, Nahuel, un trabajador que se movilizada por la Quinta Sección, comentó lo siguiente: "Yo creo que principalmente el delincuente apunta a la movilidad, te roban la moto para repartirla o venderla por partes. Con eso tienen una ganancia más que si te sacan la plata que llevás encima o el celular, que también es una herramienta de trabajo muy importante. Tenés que tener un buen teléfono para usar alguna buena aplicación para moverte.

Las zonas rojas o el mapa del delito

Una de las grandes preocupaciones de los trabajadores son las zonas de entrega consideradas más peligrosas. Es cierto que muchas empresas han elaborado mapas del delito, pero en otros casos depende del repartidor.

Sin embargo, Ottaviano advierte que en muchos lugares hay una expansión de la zona de riesgo: "Vimos que muchas empresas a las zonas complejas las tenían bloqueadas dentro del mapa del algoritmo, pero últimamente esos lugares están cruzando los límites de entrega, entonces los trabajadores se exponen muchísimo más a esta situación.

Otro episodio similar al comentado anteriormente sucedió la semana pasada en la calle Morales, frente al barrio Grilli Sur, también en Guaymallén, cuando un delivery de 22 años fue interceptado por dos masculinos que circulaban en una moto Rouser. En este caso, no fue el vehículo el objetivo de los ladrones, sino que se llevaron un morral con documentación y pertenencias del joven y ocho mil pesos en efectivo. 

Al respecto, Ariel, otro repartidor consultado en la zona de Dorrego, comentó que "varios compañeros han sido víctimas de robo. Por ahí sabemos a qué zonas tenemos que tratar de evitar llevar pedidos, pero a veces la aplicación también marca mal y además el peligro puede estar en cualquier lado".

Un proyecto busca dotar de herramientas a los delivery

En Mendoza, el concejal del Frente de Todos de Godoy Cruz, Martín González, presentó el proyecto "Trayecto Seguro", para tratar de brindar mayor seguridad a los deliveries. Se trata de dotar al trabajador de un botón de emergencia para que se pueda comunicar directamente con un Centro Municipal de Monitoreo.

El funcionamiento sería similar al que utilizan los vecinos en muchos municipios del país, denominado Ojos en Alerta, o bien como el botón antipánico con que cuentan los taxistas. La iniciativa parece viable, aunque habrá que ver si prospera.

Más allá de ese proyecto en particular, el inspector de ASIMM comentó que "a veces se intentan hacer algunas cosas, pero más que nada terminan siendo más marketing que medidas efectivas. Por ahí se logra algún acuerdo con algún municipio, pero en general todo termina en la nada". 

El trabajador que mató a un delincuente para recuperar su moto

En la noche del sábado 23 de marzo, un delivery fue abordado por delincuentes, como tantas otras veces, en la calle España de Ciudad. Sin embargo, una vez consumado el robo de su moto y de sus pertenencias, la víctima extrajo un arma, persiguió a sus asaltantes y disparó contra ellos, hiriendo a uno de muerte.

De esa manera, el delivery logró recuperar su vehículo y además le quitó el arma al por entonces herido, la cual entregó días después a la Policía, cuando se apersonó en una comisaría para hacerse responsable de lo sucedido.

Luego, el martes 9 de abril, en un juicio abreviado y con un fallo en tiempo récord, el hombre fue condenado a tres años de prisión en suspenso por exceso en la legítima defensa y portación de arma de guerra atenuada, pena que cumple en libertad.  

Respecto de las motos de los trabajadores, Ottaviano consigna que "si la moto está asegurada contra robo el seguro te la paga, pero muchas veces no es así y también contratar un seguro es complejo, porque la compañía te exige que tenga una cierta cantidad de años, un determinado estado y un cierto valor, sino no te la toma. Y si te roban la moto básicamente te quedás sin laburo, la empresa no va a responder en ese caso, ni por el vehículo ni te va a garantizar un sueldo mínimo. 

Por su parte, Ariel comenta que "nosotros trabajamos con nuestra movilidad propia. Si nos pasa algo la empresa no se hace cargo y tenemos que esperar por el seguro correspondiente. Además, agrega que "la seguridad hace lo que puede, pero sabemos que estamos en un país donde por ahí el funcionario está atado de manos ante el delincuente".   

Deliveries, una cuenta pendiente

Oliver es un venezolano que vive desde hace cinco años en Mendoza y trabaja como repartidor. El joven cuenta que "para mi es bastante atractivo salir a la calle a laburar, pero se cuenta con cierto tipo de riesgo por inseguridad, tanto por los delincuentes como por la gente que anda un poco despistada por la calle".

Por su parte, para Ottaviano "no se va a poder revertir la inseguridad, pero por ahí se les puede dar algún tipo de cobertura a los repartidores como para que si sufren robos no queden tan expuestos. Por ejemplo, si te roban el teléfono que no lo tengas que reponer de tu bolsillo. Me parece que las primeras medidas deberían ser por ahí".

De momento, los repartidores salen a la calle, toman las medidas que creen convenientes y se defienden como pueden. Sin ir más lejos, días atrás, un grupo de 15 deliveries persiguió a un delincuente en Ituzaingó, en la provincia de Buenos Aires, y logró recuperar la moto que le habían sustraído a un colega. Así, los trabajadores se arriesgan a pasar de víctimas a victimarios y queda la sensación de que no les queda más alternativa. Sin embargo, las soluciones deben llegar de parte de las autoridades y de manera urgente. 

Archivado en