La Justicia reabre el caso Franco Casco y revoca absolución de 19 policías
La Cámara Federal de Casación Penal, a través de los jueces Daniel Antonio Petrone, Diego Barrotaveña y Carlos Mahiques, decidió revocar la absolución de 19 policías santafesinos acusados por la desaparición y muerte de Franco Casco, ocurrida en Rosari o en 2014. La resolución, que llega a una década del crimen, ordena que se dicte una nueva sentencia que respete los lineamientos establecidos por los camaristas.
El fallo responde a la apelación presentada por el fiscal Fernando Arrigo, quien cuestionó la decisión del Tribunal Oral Federal en lo Criminal N° 2, que en julio de 2022 absolvió a los imputados. También las querellas habían solicitado la revisión.
Además de los efectivos, se revocó la absolución de un vecino del barrio Agote, investigado por encubrimiento agravado.
Entre los sospechosos se encuentran Diego Álvarez, Cecilia Contino, Walter Benítez, Fernando Blanco, César Acosta y otros uniformados, para quienes el fiscal había solicitado prisión perpetua. Para el resto, la pena requerida era de más de 14 años de cárcel.
Irregularidades en el proceso
En su decisión, los jueces señalaron que el Estado tiene la obligación de investigar violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes de las fuerzas de seguridad. Petrone destacó que las deficiencias en el juicio y en la sentencia original no podían ser ignoradas, mencionando irregularidades como la falta de resguardo del material probatorio.
Por su parte, Mahiques calificó la resolución del tribunal de primera instancia como una “arbitraria decisión” y advirtió sobre las faltas cometidas por los magistrados al evaluar las pruebas. Barrotaveña, en tanto, indicó que la sentencia presentaba “vicios en su fundamentación” y criticó la “valoración parcializada” de los elementos analizados durante el debate oral.
Con esta decisión, podría conformarse un nuevo tribunal para revisar las absoluciones con base en las observaciones planteadas por Casación.
Qué pasó con Franco Casco
La víctima, oriunda de Florencio Varela, desapareció el 7 de octubre de 2014 en Rosario, donde había visitado a su tía. Según la investigación, el joven fue detenido por la Policía tras una denuncia por “actitud sospechosa” y trasladado a la Comisaría 7ª. Aunque la versión oficial sostuvo que fue liberado horas después, su cuerpo fue hallado 24 días más tarde en el Río Paraná.
La autopsia determinó que la causa del deceso fue asfixia y que el chico fue arrojado al agua sin vida, coincidiendo la fecha de su fallecimiento con la última vez que fue visto con vida.

El caso se convirtió en un emblema de las denuncias contra el accionar de las fuerzas de seguridad en Rosario, generando reclamos de justicia por parte de familiares, organizaciones de derechos humanos y la sociedad en general.
Con esta nueva resolución judicial, la causa sigue siendo un símbolo de la lucha contra la impunidad en crímenes que involucran violaciones a los derechos humanos.
