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Mercedes Rus, segunda parte: cómo desbaratar el negocio narco en Mendoza, el desafío de las barras y los nuevos delitos que preocupan

La ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, dio detalles de cómo trabajan contra los narcos y los barras bravas. Nuevos delitos y desafíos.
La ministra de Seguridad, en una entrevista a fondo. Foto: Santiago Tagua/MDZ
La ministra de Seguridad, en una entrevista a fondo. Foto: Santiago Tagua/MDZ

En la segunda parte de la entrevista exclusiva que la ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, le brindó a MDZ, se refirió a cuestiones centrales para la sociedad que demandan muchos recursos de la Policía, inteligencia y también prevención. El negocio de los estupefacientes y por qué aquí no hay narcotráfico  sino narcomenudeo, las barras bravas de los clubes y todo lo que generan y delitos que parecen menores, pero que a veces se transforman en todo un dolor de cabeza para las autoridades. 

Mirá completa la segunda parte de la entrevista con la ministra de Seguridad 

-Tema drogas y el avance de esta problemática en la provincia. En algún momento se dijo que acá pasaba algo similar a lo que sucede en Rosario, ¿vos qué análisis hacés? 
- Creo que en ese mensaje hubo una intencionalidad política o una comunicación errada. Bandas como si existieron en un tiempo y que operaban como en Rosario ahora, ya no hay. Me refiero a "Fido" Díaz, clanes en su momento fuertes como los Araya, Aguilera o los Pizarro. Esas bandas que muchos recordarán y en donde en un secuestro tenías 400 kilos de cocaína. Habían homicidios relacionados con esas situaciones. Para hablar de narcotráfico tenés que contar con un sistema de división de roles en donde manejan desde el ingreso de la mercadería, el ocultamiento, la distribución, comercialización y financiación. Después viene el proceso relacionado al lavado de activos, y en general la captación de los poderes políticos y judiciales.

En Mendoza esto no pasa, pero si hay una atomización de todo lo que tiene que ver con narcomenudeo, con distintas bocas de expendio que nosotros vamos desarticulando y en las que guardan la droga en pocas cantidades. Esto no quiere decir que no sea una dificultad y de la cual nos ocuparnos. La Policía en Mendoza atiende tanto los delitos comunes como los federales, y estamos muy en coordinación con la Justicia Federal, que está trabajando ahora desde otro paradigma que es el sistema acusatorio, para abordar las investigaciones que llevan los fiscales sobre la base de los estudios que hace la Policía con la inteligencia. 

-¿Cómo manejan a las barras bravas de los clubes? 
-La violencia en el fútbol es una realidad; no solo en Mendoza sino en el resto de las provincias, y sobre todo en aquellas grandes que son las que albergan los partidos importantes. Muchas barras están vinculadas con delitos y eso implica una cierta violencia, por eso tenemos la necesidad como Estado de resguardar a las personas cuando hay eventos, También principalmente permitir que el encuentro sea objeto de entretenimiento, que es lo que tiene que ser. 

Este año hemos cubierto casi 59 partidos con cerca de 13.000 efectivos, y la verdad que es una logística grande. Además pusimos una medida que es única en el país y que es que acá no se ingresa a la cancha si no es con entrada con identificación nominal con DNI, lo que exigimos para poder realmente tener un seguimiento más directo de quienes entran. Y a eso le sumamos los controles en los accesos con biométricos, que es un instrumento que tiene la provincia y donde nos sale la alerta de pedidos de captura, de cuál es la situación de esa persona o si está incluida en Tribuna Segura. Tenemos en ese programa unas 170 personas que lo hemos pedido nosotros y que el Gobierno nacional rápidamente las ha incluido en la lista. 
Abordamos este tema de manera tal que el fútbol sea un espacio de entretenimiento donde las familias puedan ir de forma segura y tranquila, y que no haya interferencias violentas. Aunque también debemos garantizar la seguridad de quienes rodean los anillos externos y todos los movimientos que se van generando alrededor y en las trayectorias de las barras. Porque de alguna forma a los que protegemos no es a ellos, es al resto de los ciudadanos para que no sean afectados en su normalidad y en la tranquilidad de sus actividades porque está pasando un micro de la hinchada. 

Foto: Santiago Tagua/MDZ.

-¿Qué nuevos delitos te preocupan o te llaman la atención actualmente? 
-En contextos económicos difíciles, por ejemplo, el tema del delito rural o la faena de animales es un desafío que nos ha llevado a tener una presencia más activa y que es complicado porque a veces se cometen en el medio del campo o en lugares de difícil acceso, privados, donde la Policía tiene complejidades para acceder. Otra cuestión ha sido el cobre, que también viene siendo algo  que convoca las miradas sobre Mendoza y del resto de los ministerios, porque nosotros sancionamos una ley que pudimos poner en ejecución rápidamente en febrero. Un plan de acción que tenemos que trabajarlo todo el tiempo, porque el valor del cobre está alto y eso estimula a este ilícito que suele ser primario, porque el robar un tendido o  un cable a en general no requiere gran riesgo y se puede hacer con un simple cuchillo.

 El negocio de las luminarias en la vía pública es otro punto. Nos encontramos con un montón que eventualmente han sido robadas de alguna municipalidad, y esto afecta no solo un derecho o la propiedad, es también algo de orden público, un espacio seguro que involucra muchas cosas. O cuando atacan un medidor no es solo el delito en sí, sino que es un tema de servicios públicos para la comunidad. Para esto mandamos un proyecto a la Nación pidiendo el agravamiento en el Código Penal de estos hechos, porque tienen una pena muy exigua. Son robos que inciden en todo un barrio o a una escuela, por ejemplo. 

¿Qué mensaje le das a los mendocinos que sienten que no hay seguridad? 
-A aquella persona que es víctima, por supuesto que es difícil trasladarle un mensaje de todo lo que se hace en materia de seguridad; porque esa persona tiene como estadística el 100% de la inseguridad. Más allá de esto, la verdad que estamos trabajando de una manera absolutamente comprometida desde el día uno. Pero no es solo desde el día uno de mi gestión, acá yo no podría estar avanzando en materia de tecnología, prevención, represión y Justicia si no hubiera una política que se ha venido desarrollando.  La Policía de Mendoza hace 15 aprehensiones por hora, y esto habla de una presencia en el territorio. Esto sin contar las detenciones cuando ya hay una orden judicial. Todo eso no tendría sentido si yo no tuviera un sistema penitenciario que pueda albergar y un sistema judicial que pudiera procesar con los plazos agilizados que, por supuesto, tendrá sus cosas por mejorar, porque también somos críticos. 

Hay una capacidad instalada que permite avanzar, tener 26 allanamientos por día, que es un promedio altísimo y habla de Investigaciones exitosas. De un proceso de inteligencia y sistemas de tecnología que funcionan a favor, como el biométrico, con el que se han controlado en estos nueve meses tres millones de personas. Ahora, no nos quedamos en esas estadísticas. Estamos todo el tiempo revisando, replanteando de qué forma ser más eficientes para ofrecer un mejor servicio de seguridad. Estamos ocupados y preocupados por cumplir eso, así que ahí nos van a encontrar trabajando diariamente y muy comprometidos.