Del under al festival Ultra: la historia de BIØY, el DJ argentino que impulsa la nueva generación electrónica
El DJ y productor BIØY habló con MDZ de su show junto a CLOZ en el festival Ultra Buenos Aires y del empuje de la música electrónica argentina en el mundo.
Marcos Casares es conocido por su nombre artístico BIØY.
Tatiana Colangelo/MDZTras presentarse en el Festival Ultra Buenos Aires, a mediados de febrero, BIØY y CLOZ reafirmaron su lugar entre los nombres emergentes del techno argentino. En un contexto de constante expansión de la música electrónica a nivel nacional e internacional, el DJ y productor BIØY habló con MDZ acerca de su identidad artística, del crecimiento de la escena local y de la carrera que tiene por delante.
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- ¿Por qué BIØY?
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- El nombre va por Bioy Casares, el escritor. Estaba arrancando mi carrera artística y tenía justo unos poemas cortos de Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Entonces, leí ahí el "Bioy" y, como yo me llamo Marcos Casares, es decir, tengo el mismo apellido, pensé: "Uso ese nombre corto, está bueno, es pegadizo".
BIØY me separa un poco del mundo del arte y del mundo de la vida. Hay gente que me habla y me dice: "Hola, ¿cómo andás, BIØY?". Y hay gente que me dice: "¿Cómo andas, Marcos?".
- Sos DJ y productor. ¿Cómo surge tu amor o tu interés por la música? ¿Y por la música electrónica?
- El amor por la música surge viendo un video de Attaque 77, el recital de Trapos. Ahí empieza todo mi amor con el rock and roll y el mundo de la música analógica, la guitarra eléctrica y la batería.
Cuando me mudo a España a los 27 años me encuentro con la música electrónica y el boom europeo. La verdad es que me enamoré ahí y, cuando volví acá, cambié y giré un poquito el rumbo para el lado de la electrónica.
- Entonces, ya venías haciendo música antes de descubrir la electrónica.
- Yo tengo otro proyecto de música analógica, donde canto, toco la batería y hago como una banda unipersonal. Pero, hoy, la verdad es que mi vida está dedicada a la música electrónica.
- ¿Y qué es lo que más te interesa de la música electrónica?
- De la música electrónica lo que me gusta es esa sensación de que te podés meter en la compu en cualquier momento, a cualquier hora, vos solo, con unos auriculares o en un estudio. Te llevás la compu a Mendoza o a Salta y te encontrás con otro productor.
Hace poco hice una colaboración con Rama Méndez, de San Juan. No nos conocemos la cara e hicimos una colaboración, un tema por el que ya sentimos que somos amigos; es hermoso. Así que eso es lo que tiene de lindo. Es muy dinámico y está muy bueno.
- Te presentaste en el Festival Ultra Buenos Aires junto a CLOZ, tu colega. Pero no son un dúo. Contame cómo funciona ese trabajo a la par, manteniendo de igual manera cada uno su proyecto personal.
- A CLOZ lo conozco porque él me llama para tocar en una fecha de su productora. Él es una persona muy particular, es como un caballo que va para adelante, que se come el mundo. Eso me llamó mucho la atención porque yo estaba en un momento de mi carrera en el que decía: "Yo me quiero comer el mundo".
Entonces, empezamos a hacer sinergia, empezamos a colaborar juntos. Hicimos dos temas y surgió la posibilidad de tocar con él en Ultra. Después, surgió la posibilidad de tocar en el Palacio Tango y dijimos: "Che, estamos funcionando bien".
Cada uno tiene su carrera y no queremos que nos invada la carrera individual, pero sí nos gusta mucho tocar juntos. Tenemos un producto que ya creemos que es ajeno a nosotros; sino que es de los dos.
- ¿Qué es lo que creés que aporta cada uno cuando se suben juntos al escenario?
- Él es muy showman; o sea, él en el escenario levanta mucho al público y eso me ayuda porque además me suelta a mí. También está algo de la selección musical. Nos acompañamos bien: me gusta lo que elige, a él le gusta lo que yo elijo y las mezclas van parecidas.
El show de BIØY y CLOZ en el Festival Ultra Buenos Aires
- ¿Cómo se dio la oportunidad de presentarse en el Festival Ultra Buenos Aires? Cuando te enteraste que quedaron, ¿qué sentiste?
- Como dije siempre, creo que no hay nada más grande que la Ultra, a nivel de los festivales en Buenos Aires. Además, es del género que yo hago, ese techno melódico, bailable, pero oscuro y potente.
La verdad es que le tengo que agradecer a Thonet & Vander y a Adriana, que siempre nos tienen en cuenta. Y cuando nos enteramos festejé, pero festejé con duda. Yo tengo la fija de que si no sale el flyer, no se brinda, porque hasta que no sale el flyer es un rumor. Así que cuando salió el flyer, que salió una semana y media antes -me tuvieron sufriendo casi tres meses-, fue felicidad total y mucha ansiedad.
La pasamos bárbaro, la gente se sumó, bailó y se llenó de gente el stage, así que increíble.
- ¿Y qué sentiste ahí sobre el escenario cuando viste que la gente se prendía? Porque era un público nuevo de alguna forma.
- Fue una especie de mimo a todo el trabajo que venimos haciendo. Creo que los dos pusimos tanto esfuerzo y, de repente, ver que la gente te reconoce más allá de conocerte o no… Porque es fácil decirle a tu amigo que te venga a bancar, pero cuando ya ves que hay alguien que no te conoce y viene y banca lo que estás haciendo, decís: "Qué bueno, ¿no? Qué bueno que está llegando un poco más allá de lo que yo imagino o puedo".
- ¿Cómo describís a tu música o al set que vos presentás como solista?
- Creo que cambia mucho constantemente. Lo que tiene la música electrónica es eso: es cambio constante. Creo que estoy pasando de un sonido mucho más potente en los graves y avasallante, muy de pantalla y de iluminación, de espectáculo, a un set un poco más groovero de baile y de pista. Entonces se están uniendo esos dos mundos y creo que se está armando algo interesante.
Yo me voy sorprendiendo en el estudio con cosas que van saliendo, que creo que son fusiones que me gustan y creo que van a gustar.
- ¿Qué es lo que se viene? ¿Qué proyectos o eventos tienen en mente?
- Hay un evento que se va a hacer en Crobar (Av. Coronel Marcelino E. Freyre, CABA), en el templo de la música electrónica, el 13 de marzo. Es una fecha que va a ser muy linda. Voy a hacer el cierre, que ya lo hice una vez y estuvo muy buena la respuesta de la gente, así que espero que esté lleno de gente, que estén todos bailando y que sea una comunión increíble.
- ¿Cómo te proyectás en la escena musical de la música electrónica actual? ¿Qué es lo que esperás?
- La verdad es que me viene sorprendiendo tanto la carrera, que proyectarme es como un insulto a todo lo que me viene pasando. O sea, creo que hoy hay muchos productores que están ahí esperando sus momentos. Las cabinas grandes están cada vez mejor ocupadas porque hay una especie de alza de la música electrónica nacional.
Entonces, con mucho respeto, no quiero llegar antes de lo que me corresponde ni quiero llegar después; quiero que se dé justo, ir paso a paso. Y que, también, los que están haciendo las cosas muy bien tengan su oportunidad, digamos, que no nos pisemos entre nosotros.
- ¿Cómo es la escena de la música electrónica para alguien que está fuera? ¿Cómo se vive con otros DJs, con tus colegas? ¿Son colaborativos o hay mucha competencia? ¿Qué es lo que ves vos?
- Como en todo creo que hay de todo. Creo que son todas personas y además son artistas que son particulares. Pero creo que hay un montón de cosas, de colaboraciones increíbles que no tienen que ver ni siquiera con la conveniencia. El sábado, por ejemplo, lo vi a Gueva hacer un open (apertura) en el showcase de Now; es un chico con el que fuimos creciendo en conjunto. Nunca colaboramos en un track, nunca tocamos back to back, pero yo quiero que le vaya muy bien y él quiere que me vaya muy bien; nos apoyamos.
Eso existe en toda la escena. También existen los celos, existen las broncas. Pero creo que a la larga se te termina dando que hay mucha colaboración y todos queremos que nos vaya bien a todos.
- ¿Qué creés vos que le hace falta a la escena argentina para impactar a nivel internacional, si es que no está sucediendo?
- Yo creo que no le falta nada. Yo creo que hay veces que es una cuestión de que el mundo esté dispuesto a escuchar y no tanto lo que se está haciendo.
Emiliano Demarco va a tocar en el Tomorrowland. Veo un montón de artistas tocando afuera, me puedo cansar de nombrarlos, pero creo que es eso: que nos vayan teniendo en cuenta y que se vayan dando las oportunidades. Acá hay mucha carne para exportar, así que la verdad es que no le falta nada.
- La electrónica era, tal vez, un fenómeno más de nicho que, ahora, se está expandiendo.
- Sí, sí, creo lo mismo. Por ejemplo, el Lollapalooza tiene un escenario electrónico; el reggaetón y la electrónica hoy están compitiendo palo a palo en boliches llenos en Buenos Aires; toda la Costanera es electrónica; hay clubes como América que están haciendo ciclos de electrónica. Yo creo que es cuestión de tiempo (para que los artistas argentinos se posicionen afuera).


