Crimen de Diego Aliaga: la fiscalía pidió perpetua para cuatro acusados y sorprendió con el quinto imputado
Gran parte de lo que la fiscal María Gloria André anunció en sus audiencias de alegatos, se cumplió este martes: solicitó la prisión perpetua para cuatro de los cinco acusados, mientras que para el quinto pidió 25 años de cárcel por su figura de "arrepentido" en el crimen de Diego Aliaga (51) en 2020. Es que este imputado declaró por entonces y dijo dónde habían enterrado el cuerpo, por lo que en esa instancia recibió este beneficio.
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Para Diego Barrera (51), confeso asesino, su pareja Viviana Sacolle (52) y los hijos de ella, Lucas (28) y Gastón Curi (30), se pidió la pena máxima por secuestrar y matar a la víctima por un móvil económico, según la hipótesis de la investigación.
Cuestiones de papeles, deudas y disputas de inmuebles y vehículos de lujo entre los por entonces socios, uno del barrio Palmares (Aliaga) y el otro del Dalvian (Barrera), habrían motivado a la familia acusada para que organice el plan delictivo.
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Para el restante sospechoso, Yamil Rosales (34), empleado de los mencionados anteriormente, la fiscal reclamó una condena de 25 años de prisión por el acuerdo de colaboración con el cual, y a partir de su confesión hace tres años, los investigadores dieron con el cadáver del exdespachante de Aduana. Este hombre se acogió a la Ley de Arrepentidos.
En las próximas audiencias del debate, que solo se realizan los martes en los Tribunales Federales, se vendrán los alegatos de la querella y luego las defensas ante el tribual conformado por los jueces Alberto Carelli, María Paula Marisi y Alejandro Piña.
El cuerpo de Diego Aliaga fue encontrado el 10 de septiembre del 2020 en un descampado de Lavalle, gracias a Rosales. La teoría de la acusación sostiene que los cinco detenidos armaron un plan para secuestrarlo, lo tuvieron cautivo algunos días y luego lo mataron.
El hermano de Aliaga denunció su desaparición el 29 de julio de ese año, un día después de que la víctima se reuniera con Barrera en un terreno de Guaymallén, sobre calle Bandera de los Andes, en donde proyectaban un nuevo negocio.
Y mientras se radicada la denuncia, al hermano de Diego lo llamaron y le dijeron: "Dejá de revolver el avispero y andá juntando el palo verde, que ya te vamos a llamar”. A partir de esto la investigación derivó en la Justicia Federal, ante la posibilidad de un secuestro extorsivo.
Para la fiscalía, Aliaga salió vivo pero ya en manos de los sospechosos de ese predio de Guaymallén, desde donde la trasladaron a un galpón de la empresa de transportes que tenía la familia en la calle Jujuy de Ciudad. Tras varias horas cautivo lo asesinaron mediante asfixia por sofocación, e intentaron ocultar su cuerpo en Lavalle bajo tierra.