Casos impunes

Crimen de Andrea Viera: "Tuvimos cinco juicios y pocas condenas"

Andrea Viera murió con 25 años en 2002 tras ser torturada por policías bonaerenses en la Comisaría Primera de Florencio Varela. Crimen recordado por lo conmocionante y por su impunidad. Su hermana Eugenia habló desde su tristeza imborrable y luego del homenaje que le hicieron a la víctima.

Lucio Casarini domingo, 27 de agosto de 2023 · 07:00 hs
Crimen de Andrea Viera: "Tuvimos cinco juicios y pocas condenas"
El acto conmemorativo por Andrea Viera Foto: Gentileza

Hace 21 años, Andrea Viera fue empujada a golpes por esa arcada que se encuentra en el portón de entrada de la Comisaría Primera de Florencio Varela en horas de la noche. La sacaron a la madrugada inconsciente y la trasladaron al Hospital Municipal Mi Pueblo luego de haberla dejado postrada en un coma irreversible.

Andrea es una víctima emblemática de la violencia institucional y de un crimen atroz e impune, según las sensaciones que quedaron en su familia. La joven tenía 25 años y estaba en pareja con Gustavo David Cardozo, de 23. Ella exteriorizaba síntomas de embarazada cuando el 10 de mayo de 2002 caminaban juntos hacia una reunión familiar. Entonces irrumpió la pesadilla.

Fueron detenidos de manera ilegal por policías bonaerenses en la vía pública y torturados en la mencionada seccional. Los habían agarrado al voleo como sospechosos de un incidente que los enamorados desconocían. Andrea quedó en coma y falleció el 22 de mayo. Gustavo pudo sobreponerse y se convirtió en la voz clave de la tragedia.

Cinco juicios sucesivos dejaron como saldo dos condenas a prisión perpetua. Marta Jorgelina Oviedo Salazar cumple domiciliaria por supuestas dificultades de salud. Marcelo Miguel Aquino se aloja en una cárcel común. Varios agentes merecieron penas menores. Uno es Rafael Ominelli, exsubcomisario, sobre quien rige pedido de captura internacional.

Otra cuenta pendiente del crimen es la muerte intrigante de dos testigos presos en la misma dependencia. Uno es de apellido Romero, alias el "Manchado"; supuestamente se enfermó de manera fatal. Otro es Jorge Galván Plaza, que apareció con un balazo en la sien.

Gustavo, su novio, fue arrastrado junto con ella y torturado también, pero no llegó a perder el conocimiento, sino que fue testigo de los gritos de la víctima fatal en el patio del edificio policial, arrodillado y sometido a todo tipo de golpes, pisotones, puñetazos y patadas.

Fueron detenidos en la intersección de las calles López Escribano y Salta, de Florencio Varela, cerca de la estación Zevallos. La pareja se dirigía a Lomas de Zamora esa noche. Tenían que bajar en la estación de Varela. Era un viernes, más o menos a las 19 o 20. 

"Estoy segura de que ella tenía días de embarazo. Es lo que siempre digo como mujer, como madre y como abuela. Porque tenía muchas náuseas, me dice mi cuñado; Andrea todo el tiempo estaba que quería devolver, que quería devolver, pero bueno, nunca devolvía. Gustavo entró a un locutorio y pidió un vaso de agua. El muchacho que atendía le dio una botella de agua con un vaso. En eso frenaron cinco patrulleros a orilla de ellos, donde mi hermana estaba sentada, frenaron bruscamente. Bajó una mujer policía, Marta Jorgelina Oviedo Salazar, y les dijo a todos sus acompañantes acá están, acá están y ella está herida, les dijo a todos porque mi hermana tenía la cabeza agachada.", cuenta Eugenia Vázquez, la hermana de Viera. 

"Apenas frenaron los patrulleros, bajaron todos los uniformados. Esposaron a los dos bien alto en la espalda. Mi hermana era enorme, medía casi dos metros, no quería subir. Entonces Marta Jorgelina Oviedo Salazar la agarró de los pelos y la tiró hacia el patrullero. Subieron los dos, Marta con ellos, al lado", agrega la mujer. 

Eugenia, la hermana de Andrea./FOTO: GENTILEZA

Andrea murió por la brutalidad de los golpes, la vejación y el ahorcamiento a los que la sometieron Oviedo Salazar, David Leonardo Gutiérrez, Carlos Daniel Maidana, Oscar Luciano Farías, Erica Parra, Marcelo Aquino, Diego Hernán Herrera, Luis Tachino, Suriano y Ortega, todos bajo la conducción de José Oscar Sita y Rafael Ominelli, la cúpula policial de esta comisaría.

Durante toda la noche y la madrugada se prolongó la sesión de torturas a la que la sometieron  aquel 10 de mayo de 2002. Cualquier similitud con la bestialidad de los grupos de tareas de la dictadura o con la saña brutal y asesina de la extrema derecha no es casualidad. 

"Tuvimos cinco juicios y pocas condenas", asegura Eugenia en relación a la resolución de la investigación, que terminó con dos perpetuas, un par de condenas de 10 y 4 años y 14 absoluciones. 

"Hoy a 21 años, apenas me levanté, me agarro una emoción increíble. Dije que 21 años atrás éramos felices, a pesar de que éramos re pobres. Hasta ese momento creo que nunca me había dado cuenta de que nosotros éramos pobres. Me di cuenta cuando no pudimos avanzar en la Justicia. Para nosotros, que éramos humildes, pobres, era como natural. Pero éramos felices", remarca la entrevistada. 

"Acá todos consensuaron. Acá todos dijeron vamos a pedir justicia por Andrea. Políticos oficialistas, opositores, organizaciones sociales, el sindicato, el Suteba, la CTA. Había una multisectorial. Toda esa gente hoy, hasta hoy, 21 años después, pide justicia. Hoy Andrea queda inmortalizada acá en esta comisaría."

En cuanto al homenaje realizado este año en la misma comisaría, en donde la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación inauguró un cartel en la vereda en el 21 aniversario del crimen, Eugenia dice: " Estoy segura de que el día que nosotros no estemos acá, este cartel va a seguir siendo seguramente guardado por los varelenses. Va a estar siempre impecable como está ahora. Va a ser muy cuidado cuando ya nosotros no estemos. Eso me alegra. Porque el pueblo, a pesar de que Andrea no era de Varela, en su conjunto salió a la búsqueda de justicia por ella."

La imagen de la víctima./FOTO: GENTILEZA

Edición de textos y videos: Analía Melnik/MDZ 

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