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Punto por punto, la declaración completa y clave de Emerenciano Sena

El padre de César Sena, principal apuntado por el crimen de Cecilia Strzyzowski, declaró hace diez días ante el Equipo Fiscal Especial y dio una versión que los pesquisas, creen, tuvo mentiras. Este jueves le confirmaron su imputación por homicidio agravado por premeditación de dos o más personas.

Hace diez días, el principal dirigente piquetero de Resistencia, Chaco, Emerenciano Sena, hizo lugar a su derecho de declaración indagatoria y aportó su versión frente al Equipo Fiscal Especial. En la misma, relató su recorrido del día viernes 2 de junio -fecha en la que habrían asesinado a Cecilia Strzyzowski- y afirmó que nadie le “avisó nada” a pesar de reconocer que se trató de algo “terriblemente aberrante”.

La declaración fue breve. Hasta el momento, se desconocía el grueso de su contenido, pero sí se supo que el hombre manifestó ser inocente y que también se desconoció acerca de cualquier hecho ocurrido dentro de su domicilio.

Este jueves por la noche, los fiscales Jorge Gómez, Jorge Cáceres Olivera y Nelia Velázquez confirmaron la prisión preventiva para los siete detenidos en la causa. Momentos más tarde, MDZ logró acceso al expediente de 175 páginas mediante el cual se notificó a las partes acerca de las actuaciones judiciales.

Qué dijo Emerenciano Sena, principal apuntado por el crimen de Cecilia Strzyzowski, en su declaración.

De esta manera se desprende el relato completo de Emerenciano Sena, que comienza de la siguiente forma: “El día 02 de junio del 2023, a las 8:05, 8:10 de la mañana aproximadamente, salí de mi casa que tiene un portón grande, corredizo y anexado. Ahí tiene una escalera que sube a la izquierda de la casa, a la parte de arriba, que es una casa totalmente independiente, a la parte de abajo que es donde yo vivo. Ese día y a esa hora, salí con mi camioneta y me fui a la obra que está en construcción, y que se encuentra en el barrio Emerenciano, en la Avenida San Martín al 3.300”.

Todos los dichos del imputado van acorde a lo registrado por las cámaras de seguridad en sentido de tiempo. Los próximos horarios relatados por el piquetero y padre de César, acusado de femicidio, fueron confirmados por los fiscales y ratificados con las testimoniales de testigo.

Sin embargo, cabe recordar que desde el viernes 2 de junio, hasta el viernes 9 de junio, fecha en la que la Policía del Chaco detuvo a Sena padre y a su esposa Marcela Acuña en el domicilio de la Santa María de Oro al 1.460, pasó una semana. Durante todo este tiempo, la familia entera fue vista circulando por Resistencia y reunida en distintos lugares, lo cual desde un primer momento hizo sospechar a los fiscales acerca de la veracidad de la declaración, específicamente acerca de lo que este hombre habría visto en el hogar.

“Llegué a la obra, donde hay una casa en la esquina en frente, que es donde se toma asistencia al personal y se entrega los materiales y las herramientas. Es una especie de oficina, pero no es una oficina. Ahí, como todos los días, estaban las personas que hacen todos los días su trabajo. Ahí estaba esta señora que se llama S.C. -protegemos la identidad de los mencionados al ser posibles testigos- que la veo todos los días, y es la primera persona que veo también ese día. Yo hago el control técnico de la obra. Esto quiere decir que el piso esté bien nivelado, que las puertas estén bien colocadas y que los materiales que son utilizados para la casa sean los adecuados para la construcción”, relató.

Y continuó: “Ese día las personas que me vieron fueron S.C, R.R, C.E, de lo que me acuerdo M.G y también todos los obreros, porque son aproximadamente cien personas trabajando, entre hombres y mujeres. Me quedé ahí hasta las 12 del mediodía, almorzamos ahí. Esa sería mi rutina diaria. Voy hasta ahí, desayuno, almuerzo, trabajo y me voy a casa. Habré llegado a mi casa aproximadamente a las 12:10, no recuerdo bien, pero no habrá sido muy tarde”.

La familia Sena. 

Es entonces cuando comienza la narración clave: “Ingreso a mi casa, a la parte de arriba, tomo un poco de agua por el tema de mi azúcar y espero a mi señora que suba porque había quedado debajo de la casa. Cuando sube, nos acostamos a dormir la siesta. Nos habremos levantado a las 16 aproximadamente. Me lavé la cara, me vestí y salimos, donde pasamos por el barrio para mirar nomás. Dimos la vuelta, no nos bajamos a hablar con nadie en particular, y cuando salimos de nuevo por la Avenida San Martín, fuimos hasta la intersección con la Avenida Mosconi, que va hacia la parte de la Toma, que sería el límite con Vilelas, yendo hacia Vilelas, donde termina Barranqueras, porque se comenzaba un mural. Nos juntamos con un grupo de compañeros ahí, cinco, porque se estaba trabajando en ese mural. Ahí nos quedamos el resto del día hasta las 21. Estuvimos ahí aproximadamente porque estaba frescando mucho y el tema de mi azúcar me hace tener problemas. Ahí me voy para el quincho o galpón, que de donde se estaba haciendo el mural estaba aproximadamente a 50 metros, porque me dijeron que la comida ya estaba. Esperamos a los compañeros que estaban haciendo el mural y cenamos esa noche ahí un guiso. Para las 22  habré vuelto a mi casa, calculo no más de eso. Volvimos porque yo estaba desabrigado; cuando salimos no hacía tanto frío. Volvemos, y mi rutina otra vez: me bajo de la camioneta y me voy arriba a dormir”.

Por último, Sena dijo: “Yo quiero dejar en claro que nadie me avisó nada. Nadie me dijo nada de todo esto. No sabía absolutamente nada de todo esto, de lo que sucedió, que estoy seguro de que es un hecho terriblemente aberrante, pero yo nunca ni tuve idea que podía pasar esto. Soy absolutamente inocente, y lo digo con todo respeto”.

Inmediatamente, terminó la declaración, el acusado fue retirado de la fiscalía en medio de un fuerte operativo de seguridad. Iba equipado con chaleco antibalas y casco. Diez días más tarde, los fiscales confirmaron su imputación: homicidio agravado por la premeditación de dos o más personas.