Una empleada de un kiosco fingió estar muerta para no ser violada
Una mujer fingió estar muerta para evitar ser abusada sexualmente por un hombre que había ido a comprar al negocio en el que atendía. Con esa maniobra logró alertar a los vecinos, quienes se acercaron a socorrerla.
El episodio se produjo en la calle Céspedes 1624 del barrio El Palomar, partido bonaerense de Morón. Allí, una joven de 18 años se encontraba atendiendo un almacén cuando llegó un hombre que le solicitó una cerveza en lata. Sin embargo, mientras la joven buscaba el pedido, el sujeto saltó hacia el mostrador y sin mediar palabra, atacó a la joven.
Según información policial, la tomó del cuello y logró reducirla hasta asfixiarla e incluso le bajó el pantalón y la ropa interior. La mujer comenzó a arañar al agresor y trató de defenderse con una cuchilla, pero la superioridad física no le permitió continuar. En ese contexto decidió fingir un desmayo o muerte.
El sujeto automáticamente la soltó y, de esta manera, logró huir mientras gritaba para alertar a los vecinos. En cuestión de minutos, los vecinos de la zona lograron atrapar al hombre en las calles Piedrabuena y White, donde presentaba domicilio. El abusador fue identificado como Antonio Leonardo Figueroa, de 33 años.
"Trate de defenderme con un cuchillo, no tenía ni fuerza para mantenerme parada. Me dio una piña y me empezó a dar patadas hasta desmayarme. Con la poca esperanza que tenía de que no me termine de matar me hice la desmayada. Quiero que la cara de este asqueroso golpeador esté en todos lados. Porque nadie sabe cuánto va a durar en la comisaría y no quiero que le toque a nadie más, viví el peor infierno de mi vida", dijo la víctima en su cuenta de Facebook.
A su vez, la hermana de la joven dialogó con Primer Plano Online y explicó que minutos antes de ingresar al comercio, el hombre había bajado del colectivo 182 persiguiendo a otras mujeres.
"Ella le dijo que se lleve la plata y la respuesta fue que no quería el dinero, sino matarla. Y la tuvo varios minutos asfixiándola con el brazo", agregó la mujer.
Pese a que Antonio Leonardo Figueroa fue detenido en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 de Morón, quedó en libertad por falta de antecedentes. Ahora la Justicia le impuso una restricción perimetral de 200 metros para evitar que se acerque al domicilio de la joven.