Mala praxis en Mendoza: se operó la vesícula, le perforaron la aorta y murió
Yamila Quistapace (28) era estudiante de la Universidad de Congreso y tan solo le restaban dos materias para convertirse en contadora. En 2019 se sometió a una cirugía de vesícula rutinaria en el Hospital Español, pero las cosas no salieron como esperaban: en medio de la operación le perforaron la aorta abdominal y murió horas más tarde. Pese a que el caso lleva cuatro años en la Justicia y hay dos médicos imputados, aún a la familia de la joven no le comunicaron ningún avance.
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"Ella estaba super sana, llena de vida, pero le arrebataron la vida en una operación de vesícula", explicó Claudia Pelleriti, su madre, a MDZ.
Yamila vivía junto a su familia en la provincia de San Luis, pero al terminar su educación secundaria se mudó a la casa de sus abuelos en Mendoza para continuar con sus estudios. Así, sus días se dividieron entre la carrera de contador y un trabajo durante la mañana que le permitía costearse algunas necesidades. Además la joven llevaba una rutina saludable, con actividad física en su tiempo libre.
Sin embargo, en uno de sus controles médicos realizado a fines de 2018, le descubrieron unas pequeñas piedras en la vesícula y un doctor le recomendó que se operara. Confiada en el criterio del profesional, quien le indicó que se trataba de una intervención rutinaria y que veinticuatro horas más tarde tendría el alta, decidió someterse al procedimiento.
La cirugía se realizó el 30 de septiembre de 2019 en el Hospital Español. Ese día, la pareja de Yamila, un hermano y su madre la despidieron a las 7.30 y nunca más la volvieron a ver con vida.
"Estaba todo bien y nos dijeron que la operación iba a durar aproximadamente una hora y media, pero no fue así. Eran las 12 del mediodía y no nos informaban qué pasaba. Recién a las 12.30 salió un médico y nos dijo que habían tenido un inconveniente y que hicieron una operación convencional para salvarle la vida", explicó la mamá.
Y agregó: "Dijeron que la mandaron a terapia para control, pero no nos dejaron verla, y a las 2 o 3 horas la volvieron a intervenir quirúrgicamente. Ahí la ve un cirujano cardiovascular y se da cuenta que era la aorta la que habían perforado. A las 20 nos dieron el parte médico y nos dijeron que se iba a morir".
Horas críticas
"No hay palabras para explicar lo que vivimos", dijo Claudia a este diario. La mujer remarcó que horas antes de la muerte de su hija el médico de cabecera de la joven entró a verla y salió muy nervioso, e incluso "le tiritaban las manos y llamaba a otros profesionales por teléfono".
"Me acerqué para preguntarle y me dijo que 'estaba todo controlado, que la dejó limpita y la manguereó bien'. Me decían que no le podían subir la temperatura", recordó con angustia.
En medio del shock, Claudia vio a su hija en terapia y "quedó horrorizada". "Mi hija amada estaba hinchada, de color blanca pálida, llena de moretones y con la lengua afuera. Parecía que la quisieron revivir con electrochoques porque estaba quemada en el pecho y tenía el abdomen todo rajado".
A las 21.55, Yamila falleció y la causa de muerte fue "shock hipovolémico por lesión de aorta abdominal por procedimiento quirúrgico laparoscópico".

Una denuncia y ¿demoras judiciales?
Tan solo un día después, la familia de la víctima presentó la denuncia por mala praxis ante la Oficina Fiscal 4. Se confeccionó el expediente P-756258/19, caratulado como "Fiscal C/NN P/Averiguación muerte". Según detallaron, el caso pasó por cuatro fiscales.
"La primera (por una fiscal) autorizó que se cremara el cuerpo y después se excusó para no seguir en la causa. El segundo me dio esperanza y me dijo que creyera en la Justicia, pero después lo hicieron bajarse. Del tercero no tengo buenos recuerdos porque iba a la fiscalía y salía llorando porque 'me decía que no se podía hacer nada, que no esperara nada'", puntualizó Claudia.
Pese a la versión familiar, desde el Ministerio Público Fiscal aclararon a MDZ que el caso se mantuvo con demoras debido a que se estaban realizando auditorías en el hospital, lo cual imposibilitaban el avance de la causa. Finalmente, en 2021 la investigación pasó a manos de la fiscal Andrea Lazo, quien logró imputar a cuatro médicos: Daniel Quiroga, Diego Cutropia, Guillermo Sanguinetti y Mario Bianchi.
A su vez, destacaron que el caso es complejo y es investigado como un homicidio con dolo eventual.
"Hace muy poco tiempo nos enteramos que una jueza desvinculó a Cutropia y a Sanguinetti, pero no sabemos el motivo ya que nadie nos dio explicaciones, ni siquiera la abogada de oficio. Me puse en contacto con muchos penalistas pero todos me cobraban miles de dólares y yo no puedo afrontar esas sumas", dijo.

Y continuó: "La abogada de oficio no se comporta como mi abogada; nunca presentó los escritos y siempre la tuve que empujar yo. Cada vez que la llamo no está disponible y ni siquiera estuvo cuando imputaron a los médicos porque según ella, tenía otras audiencias más importantes. Los únicos que me ayudaron fueron los integrantes de una ONG contra la mala praxis que hicieron que el caso se moviera un poco gracias a las auditorías que hacían a la fiscalía", aseguró la mujer.
En 2024 la causa cumplirá cinco años y aún siguen a la espera de la elevación a juicio, pero hasta el momento no tienen novedades. La familia de Yamila Quistapace siente que "están esperando que caduque".
"Nosotros necesitamos que el caso de mi hija salga a la luz y pido a gritos justicia. Ella estaba muy sana, con mucha vida y montones de proyectos. Era una hija dulce, presente, una divinura de persona. Es muy injusto, yo hice todo lo que pude hacer pero quiero que paguen los responsables para que tampoco haya ninguna otra víctima", finalizó.


