Extraditan al "Carnicero", acusado por el crimen de un empresario español
Un hombre de 55 años apodado "El Carnicero", quien estuvo prófugo por el crimen del empresario español Roberto Fernández Montes, asesinado en 2017 en el barrio porteño de Caballito y cuyo cuerpo apareció carbonizado en un descampado de la localidad bonaerense de Cañuelas, fue extraditado este viernes desde Paraguay.
Se trata del paraguayo Pedro Ramón Fernández Torres, quien había sido capturado en su país durante un operativo realizado en febrero de este año por personal de Interpol y de la División de Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal Argentina (PFA).
Fuentes policiales informaron que la Justicia de Paraguay hizo lugar al pedido del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 6, a cargo de María Alejandra Provítola.
La Policía Nacional del vecino país fue la encargada de hacer cumplir la orden de extradición para este sujeto, nacido en Asunción, y lo trasladaron desde esa ciudad bajo estrictas medidas de seguridad.
"El Carnicero" había sido atrapado en Concepción, unos 400 kilómetros al norte de la capital paraguaya, donde el sospechoso trabajaba en una carnicería, mismo empleo que había tenido en la Argentina.
Este hombre figuraba en la lista de personas buscadas de Interpol con índice rojo y en el Registro Nacional de Reincidencia de la Argentina, mientras que el Ministerio de Seguridad de la Nación había ofrecido una recompensa de 500.000 pesos para dar con su paradero.
Una perpetua
Por el crimen de Fernández Montes (67) ya había sido condenado en diciembre de 2017 el yerno de la víctima, Santiago Corona (40), quien, al igual que Fernández Torres, quedó grabado por cámaras de seguridad bajando el cadáver por el ascensor del edificio donde residía el empresario.
En tanto, el yerno siempre aseguró ser inocente, aunque el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 porteño lo sentenció como coautor del delito de homicidio agravado por alevosía.
Para los investigadores, el móvil del crimen fue económico, ya que cuando estuvo al frente de la empresa de su suegro, "Minivial", de construcción, Corona lo estafó y provocó un perjuicio económico millonario, lo que llevó a que a mediados de mayo de 2016, Fernández Montes lo separara de la compañía y le pidiera la restitución de las llaves de su casa.
Además, la existencia de una carpeta con documentos que acreditaban la estafa originó una serie de amenazas de acusado al español.
Fernández Montes fue visto con vida por última vez el 21 de enero de 2017, cuando salió de su vivienda para ir a su trabajo y regresó al mediodía.
El condenado y "El Carnicero" fueron descubiertos a partir de las imágenes de las cámaras del edificio, en las que se observa cómo el Fernández Torres ingresó al edificio a las 9.04 y esperó tres horas la llegada del empresario.
El pariente del fallecido fue captado por las cámaras ingresando al mismo lugar a las 12.54, y a las 13.45 se ve a los dos acusados saliendo del ascensor con el cuerpo envuelto en sábanas y cargándolo hasta el baúl del auto que usaba la víctima, un Suzuki Fun negro, con el que escaparon.
El auto apareció incendiado en Esteban Echeverría, mientras que el cadáver calcinado fue hallado al día siguiente en Cañuelas.
Debido al estado de los restos carbonizados, se efectuó en febrero una reautopsia, pero en esta operación los expertos del Cuerpo Médico Forense (CMF) nunca pudieron determinar con certeza la mecánica del asesinato.