Vecinos de Guaymallén sufrieron cinco robos en tres días: "No damos más"

Vecinos de Guaymallén sufrieron cinco robos en tres días: "No damos más"

Los barrios mendocinos sienten cada vez más el problema de la inseguridad, que se acerca a límites difíciles de tolerar. Entre la madrugada del lunes y la del miércoles, vecinos del barrio Renacer II de Guaymallén sufrieron cinco robos. Los delincuentes se llevan las cosas y vuelven a sus anchas.

MDZ Policiales

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Una insólita seguidilla de robos tiene indignados a los vecinos de El Bermejo (Guaymallén). En el barrio Renacer II, ubicado en la calle Teniente Primero Ibáñez -a una cuadra de Mathus Hoyos- los ladrones se cebaron de tal forma que ya entraron cinco veces en lo que va de la semana. Desde la madrugada del lunes hasta la del miércoles, se llevaron herramientas, implementos de cocinas, una bicicleta y hasta andamios y escaleras, además de romper puertas y ventanas. 

Se trata de un barrio de típica gente de trabajo, con varias obras en construcción que avanzan al ritmo de los escasos ahorros de las familias. Los terrenos están rodeados por un paredón que protege a las 30 propiedades. Pero ni el paredón ni el portón eléctrico son suficientes: el lunes por la madrugada, un grupo de intrusos se llevó una hormigonera, palas y picos; y de una de las viviendas ya construidas se llevaron una bicicleta.

Ni las rejas sirven para evitar los robos.

El martes, volvieron al terreno donde habían conseguido las herramientas y se llevaron también los andamios. Esa misma noche ingresaron a otra construcción y se llevaron materiales. El miércoles los delincuentes retornaron. Volvieron a romper una puerta que un vecino había reparado (foto) y retiraron, entre otras cosas, grifería, muebles de cocina y una mesada de granito. De paso sustrajeron, también, las zapatillas que había dejado un albañil.

Los delincuentes ingresan con escalera y se cree que afuera los espera un vehículo.

Las denuncias están hechas y cada tanto se ve pasar un móvil policial. "Pero es imposible seguir así", cuenta Oscar, uno de los afectados. En tanto que Antonio, uno de los albañiles que va todos los días a levantar casas, sólo atina a sentarse sobre un montículo de arena pensando en cómo hará para reponer sus herramientas de trabajo.

Los vecinos no piden que les regalen nada. Sólo reclaman un mínimo de previsibilidad: ruegan que los ayuden a proteger lo poco que logran construir en medio de la crisis económica. 

 

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