Piden elevar a juicio la causa contra el abusador de una joven venezolana

Piden elevar a juicio la causa contra el abusador de una joven venezolana

Se trata de Irineo Humberto Garzón Martínez, hombre acusado haber abusado sexualmente con acceso carnal a de una joven venezolana el 23 de enero pasado en un local comercial en la ciudad de Buenos Aires.

Lourdes Marchese

Lourdes Marchese

La fiscal Silvana Russi solicitó a la jueza Karina Zuconni, a cargo del Juzgado N°15, la elevación a juicio del comerciante acusado de abusar sexualmente de una joven venezolana, a la que había empleado para trabajar en su local, en el barrio porteño de Once.

La representante del Ministerio Público Fiscal le atribuye a Irineo Humberto Garzón Martínez “haber abusado sexualmente con acceso carnal de la joven de dieciocho años de edad el día 23 de enero de 2021 entre las 13.50 y las 14.30 horas aproximadamente, en el interior del local de venta de indumentaria ubicado en la calle Paso 693 de esta ciudad denominado 'Garzón Uniformes', explotado comercialmente por el imputado.”

Según relata la fiscal, el inicio del caso se remonta a unos días previos al hecho imputado, cuando el ahora acusado publicó una oferta laboral en el grupo “Venezolanos en Argentina”, en la red social Facebook. La víctima vio el mensaje y contactó al hombre, quien le explicó los requisitos para el empleo y le dio su teléfono celular, para continuar la conversación a través de WhatsApp y pactar la cita para la entrevista.

Finalmente, el 23 de enero la joven concurrió al local, pero como se encontraba aún con las persianas bajas, le avisó a su madre, quien llamó al hombre para avisarle que la joven estaba frente al comercio. Minutos después, apareció el imputado, quien la hizo pasar y le explicó los detalles del trabajo, al tiempo que le hacía preguntas sobre cuestiones privadas. 

El local abrió a las 10.00 de la mañana y el imputado se retiró a la trastienda, mientras que la víctima se quedó en el salón de ventas. En un momento, el hombre se le acercó y le quiso robar un beso, le preguntó si le gustaba el vodka y le refirió que “necesitaba una pareja para que se quedara con el negocio y así poder abrir otra sucursal”.

De acuerdo con la acusación, la víctima le escribió a su madre -que estaba cuidando a su marido en un hospital- y le contó lo sucedido, frente a lo cual la mujer le dijo que no bebiera nada. Pasado el mediodía, el hombre bajó las persianas del lugar, y le ofreció a la joven algo para tomar. Ella respondió que sólo bebería agua. La chica luego le avisó a su madre que había tomado agua porque tenía sed.

Cerca de las 14.00, la madre le preguntó si estaba todo bien y la chica le respondió que se quería ir y que estaba asustada, tras lo cual, ante la pregunta de si el local estaba abierto, le respondió que “lo cerró”. Al recibir un mensaje donde la joven daba cuenta que se sentía mal y sospechaba que el dueño del local la había drogado, la hermana de la chica alertó a su madre, quien se comunicó al 911 y concurrió al lugar.

El requerimiento de elevación a juicio señala que, “el imputado aprovechó que la víctima estaba confundida e indefensa -tras haber ingerido la bebida que él le dio- la desvistió y abusó sexualmente de ella, causándole lesiones, tras lo cual volvió a ponerle la ropa.”

Cuando la madre de la chica llegó al local se encontró con la policía -que había llegado alertada por el llamado al 911-, a quienes advirtió lo que ocurría. Así, los efectivos policiales comenzaron a golpear la persiana del lugar. Entonces apareció el imputado, quien dijo que no podía atenderlos. Como las llaves estaban puestas del lado de adentro, uno de los oficiales logró que cayeran al suelo y luego pudo tomarlas para abrir e ingresar al lugar, donde encontraron a la víctima desvanecida y en shock. 

Según refiere el requerimiento “estaba tirada en el inicio de una escalera, con el torso totalmente desnudo, descalza y con el pantalón desabotonado.

El Dr. Jocelio Macedo Borguez, a cargo de la ambulancia del SAME que arribó al lugar, certificó que la damnificada se encontraba en estado de shock, llorando, balbuceando, quejándose y con los signos vitales alterados.”

La joven debió ser trasladada al Hospital Ramos Mejía, donde se constató el abuso y el imputado, quien trato de fugarse, fue detenido.

Como corolario, Russi consideró que “los categóricos elementos probatorios reunidos hasta el momento permiten encuadrar la conducta desplegada por Garzón Martínez en el delito de abuso sexual agravado por su comisión con acceso carnal, desprendiéndose de lo actuado que el nombrado ejecutó la acción típica ejerciendo pleno dominio funcional, por lo que deberá responder oportunamente como autor penalmente responsable del delito reseñado.”

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