La secuestraron y se salvó por dejar mensajes en baños públicos
La mujer dice que hacía varios meses que estaba cautiva de Corey Brewer (38), quien la tenía amenazada de muerte. Se salvó porque fue dejando notas en baños públicos y la policía de Pennsylvania siguió el rastro hasta que consiguió dar con el secuestrador.
La primera nota apareció el 8 de julio: en el baño de un Walmart los empleados encontraron un papel con letra manuscrita donde decía el nombre de la muchacha y aseguraba que estaba siendo retenida contra su voluntad por Brewer. Los efectivos se pusieron a buscar al sujeto y hasta fueron a su casa, pero no dieron con él.
La siguiente pieza llegó al día siguiente. Otro papelito. Los investigadores consiguieron contactar por teléfono al hombre y pidieron hablar con la chica. Pronto se dieron cuenta de que el tipo la estaba vigilando, de modo que cortaron.
Estaba cautiva desde el 1 de mayo: más de dos meses de horror
El 10 de julio, un mensaje más apareció en el baño de mujeres del museo Fallingwater. Esta vez la víctima contaba que estaba cautiva desde el 1 de mayo. Ahí fue que escribió: "si no me salvo, díganle a mi familia que la amo". Rogó, además, que no dejaran de buscarla.
El 11 de julio se allanó la casa de Brewer y lo arrestaron, amén de rescatar a la mujer. Aparentemente el agresor le había quitado el teléfono y no le daba respiro. Al ser interrogada por los efectivos, la joven relató que había sido golpeada y violada, y que el hombre la amenazaba con matarla a ella y a sus hijos si tramaba algo.
Además, el secuestrador le tomó fotos desnuda y le cortó la piel de los pies con un cuchillo, tal vez para que ella no pudiera correr. La identidad de la denunciante no trascendió para no revictimizarla. El próximo 22 de julio se le leerá la imputación a Brewer.

