El macabro triple crimen de una familia que nadie investiga

El macabro triple crimen de una familia que nadie investiga

Un macabro crimen ocurrió en 2012. Una mujer, su hijo y su hermana fueron encontrados asesinados en su humilde casa. Por el hecho no hay detenidos y, al parecer, ninguna investigación.

Gabriela Guilló

Gabriela Guilló

Una habitación cerrada por dentro y tres cuerpos en su interior. Esa fue la escena que encontraron los investigadores al llegar a una humilde vivienda del departamento mendocino de Maipú en marzo de 2012. A nueve años del triple crimen no hay detenidos y el caso permanece olvidado por los investigadores.

En marzo de 2012 asesinaron en Fray Luis Beltrán a Antonia Fascetto (60), su hermana Pierina (50) y su hijo Luis (25), en una casa de la calle Mitre y Los Álamos. Los cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición.

Un médico que caminaba por la zona, se acercó a la vivienda y al mirar por la ventana vio los tres cuerpos. Cuando los investigadores llegaron a la propiedad algo los sorprendió: la casa estaba cerrada por un candado desde adentro, y los cuerpos estaban en una de las habitaciones. Además, si bien estaba todo desordenado, había dinero, por lo que en principio, el móvil del crimen no fue un robo.

Si bien el avanzado estado de descomposición impidió que los peritos determinarán cuándo fueron asesinados, se comprobó que habían ejercido gran violencia sobre los tres.

Antonia había sido ahorcada con un cable y tenía varias fracturas en el cuerpo. Su hijo había sido apuñalado en el cuello y el abdomen. La menor de las hermanas también tenía fracturas y su cuerpo fue encontrado sin ropa en la parte inferior, por lo que sospechan que podría haber sido víctima de abuso sexual, aunque el estado de descomposición impidió que las pericias pudieran confirmarlo.

La causa quedó en manos de la fiscal Claudia Ríos y semanas después del homicidio ordenó detener a un hombre oriundo de Salta, pero con el correr de los días fue sobreseído por falta de pruebas.

Los meses pasaron y parecía que la investigación estaba detenida. Finalmente en 2014 otro sospechoso quedó en la mira de los investigadores. Se trataba de un hombre de 22 años, quien tenía en su poder el celular de una de las víctimas. 

Al igual que con el primer sospechoso, el tiempo pasó y tampoco hubo pruebas suficientes para culparlo, por lo que quedó en libertad.

En 2017, la Procuración creó una tercera fiscalía de homicidios en el Gran Mendoza y todas las causas que no habían tenido una resolución quedaron bajo esa jurisdicción. El triple crimen de Maipú tuvo ese destino, pero desde entonces no hay avances.

Actualmente la causa permanece impune, los investigadores no sospechan cuál fue el motivo del homicidio, ni tienen a alguien en la mira. Tal es así, que desde la nueva fiscalía sostienen que ni siquiera se acuerdan del caso.
 

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