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UNCuyo

¿Aumentos para unos y despidos para otros en la UNCuyo?

Los sectores que fueron críticos utilizan una distorsión inicial para justificar un incremento especial que beneficia a quienes se suman ahora a la gestión.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El Sindicato de Docentes de la Universidad Nacional de Cuyo, SIDUNCU, expresa su preocupación por algunas situaciones que se vienen produciendo en esa Casa de Estudios y que, a nuestro entender, presentan posibles distorsiones respecto del modo de administrar la distribución y redistribución de recursos de la institución.

En concreto, nos referimos a dos aspectos aparecidos en los últimos días y que consisten en la asignación de adicionales para algunos cargos jerárquicos, a través de las resoluciones 51 y 52 del 2014 (a referéndum del Consejo Superior), a fin de “hacer más atractivo” el ingreso a la Universidad en cargos de gestión para personas sin antigüedad previa en la UNC; y a la efectiva posibilidad de dejar sin fuentes laborales a una importante cantidad de trabajadores que se venían desempeñando en la Universidad desde hace varios años, fundamentadas estas decisiones en problemas presupuestarios y en la aplicación de una política de “austeridad”.

Resulta difícil comprender cómo se compatibiliza la idea de "austeridad", que encierra muchas equivalencias con la problemática noción de "ajuste", cuando por un lado se impulsan novedosas normativas de incremento salarial que alcanzan sólo a funcionarios jerárquicos, y por otro se propone la reducción de personal a través de la no renovación de contratos y otras formas de vinculación; lo cual conduce a que el incremento salarial selectivo sea sostenido por trabajadores a los cuales se los conduce al desempleo.

Como algunos sectores han expresado, los salarios de las máximas autoridades derivan de una resolución de la SPU y resulta claro que existen inequidades con el resto de los sueldos docentes, pero lo que ocurre ahora implica otorgar incrementos no contemplados en otros momentos a autoridades de gabinete con una rara interpretación de la ordenanza 50/97.

Lo extraño es que esos mismos sectores críticos utilicen aquella distorsión inicial para justificar este incremento especial que beneficia a quienes sin recorrido ni experiencia en la gestión universitaria se suman ahora a la misma, y que profundizan aquella inequidad con docentes y no docentes que han desarrollado su carrera a lo largo de buena parte de su vida al interior de la Universidad.

Es cierto que existen numerosos inconvenientes históricos relacionados con la inestabilidad y las condiciones de trabajo de docentes interinos y de no docentes, los abocados a la gestión y contratados. No obstante, ha habido avances significativos que emanan de las políticas nacionales, como por ejemplo el tema jubilatorio que hoy permite que quien se acoge a ese beneficio lo hace con el 85% de su salario; o con la larga y fructífera lucha dada por nuestra Federación (CONADU), que permitió contar con el primer Convenio Colectivo de Trabajo del sector, que generará el pase a condición de efectivos para la gran mayoría de los docentes interinos.

Sostenemos que debe existir condiciones de equidad para todos en la UNCuyo; por tanto, que los contratados puedan ser confirmados en sus sitios de aporte a la institución, y si es que no hay fondos, que la austeridad no comience ejerciéndose por el eslabón más débil de la cadena laboral.

Siduncu