Cazzu sorprende con Perreo: qué se anima a contar en este libro
Pocos lo vieron venir, pero Cazzu se lanzó al terreno de la escritura. “Perreo” es el nombre de su libro, pero también es una declaración sobre su historia, su carrera y sus ideas. La cantante tardó cuatro años en dar forma a este proyecto. No buscó fórmulas, y menos validación. Se dejó llevar por lo que necesitaba decir. En su entorno íntimo, esos textos empezaron a circular. La reacción fue inmediata: muchas mujeres se sintieron reflejadas y la animaron a avanzar.
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En ese camino de dudas y afirmaciones nació “Perreo”. Un libro que mezcla experiencia, observación y crítica. No se disfraza de manual ni de ensayo académico. Es más bien un manifiesto sin estructura rígida, con la potencia de alguien que conoce la industria desde adentro.
La cantante no evita los temas incómodos. Cuestiona el lugar que ocupan las mujeres en la música urbana. Expone las trabas, los prejuicios y las injusticias que atraviesan las que quieren escribir, cantar o producir. Su mirada se afila cuando habla de ese techo que parece de concreto.
Lejos de victimizarse, expone el agotamiento que genera tener que demostrar el doble. Habla de resistencia, de alianzas invisibles y del esfuerzo cotidiano por mantenerse en pie. Pero también del goce, del ritmo que une y del poder que tiene una letra cuando rompe el molde.
En las dedicatorias no faltan nombres. Agradece a colegas como Villano Antillano, Tokischa y Elena Rose, con quienes compartió charlas que dejaron huella. También se dirige a las que no están en los escenarios, pero batallan desde otros frentes. A sus amigas, su familia, y sus seguidoras.
Hay algo crudo en el tono que elige. No hay frases decoradas. Tampoco intención de agradar. Cazzu escribe como habla, con ese filo que la distingue en sus letras. El libro no busca complacer, busca incomodar, agitar y provocar preguntas. Ella misma lo dice: dudó más de una vez si tenía sentido publicar un libro. Pensó que no era escritora, que nadie querría leerla. Luego recordó que hay libros vacíos dando vueltas, y que entonces el suyo, con honestidad y contenido, merecía existir. Ahí encontró la razón.
“Perreo” es también político. En un ambiente que suele celebrarse como libre pero muchas veces es rígido y machista, ella lo cuenta desde adentro. No se trata solo de reggaetón, se trata de quién lo canta y en qué condiciones.

