Una cucharadita de este abono puede revivir tus plantas en pocas horas
Tener una planta saludable en el jardín es el sueño (y desafío) de todo amante de la jardinería, pero cuando aparecen hojas marchitas es momento de actuar con un abono casero que puede revivirlas.
Hacer un diagnóstico antes de aplicar el abono
Aunque el abono puede mejorar el estado de la planta en poco tiempo, primero tenemos que entender qué está pasando. Si las hojas amarillas son las más viejas, probablemente le falte nitrógeno. En cambio, si las afectadas son las más nuevas, las que están en la punta de las ramas, puede ser por falta de hierro, magnesio o azufre.
Una vez detectado el problema, vamos a poder tratarlo mejor o estar atentos para evitar que se repita. Mientras tanto, este abono casero va a ayudar a que la planta recupere su color y que el jardín vuelva a lucir verde y lleno de vida. El ingrediente clave: el café.
Cómo usar el café para abonar las plantas
El café, ya sea en sus posos secos o diluido, es una excelente fuente de nitrógeno y también aporta algo de magnesio. Para aplicarlo, solo hay que espolvorear una cucharadita de posos secos alrededor de la base de la planta y mezclarlo suavemente con la capa superior de tierra. Además de ser ácido, el café aporta nitrógeno, potasio y magnesio, tres nutrientes esenciales.
Y si también notás señales de falta de hierro, podés sumar al suelo algunos clavos oxidados. Al regar, estos van liberando hierro de a poco y ayudan a fortalecer la planta de forma natural.

