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Netflix: un thriller sobre el poder y la riqueza que incomoda al máximo

Hay quienes encuentran en esta clase de propuestas una mirada distinta. Fíjate si aguantas el cuarto capítulo.
Se aleja del estándar de los thrillers tradicionales. Foto: Archivo
Se aleja del estándar de los thrillers tradicionales. Foto: Archivo

Netflix tiene una miniserie que dejará al espectador con ganas de abandonar en cada capítulo. “El Señor de la Casa”, una producción asiática presentada como thriller, sorprende desde su primer episodio, aunque no necesariamente en el mejor sentido. Lo que empieza con una promesa de tensión y misterio, pronto se transforma en un relato que deja una sensación muy amarga.

Al ver el tráiler, todo parecía indicar que se trataba de una historia oscura, poder, traición y secretos familiares. Lo cierto es que es más oscura aún. Las escenas se suceden con una carga emocional fuerte. La incomodidad no nace del suspenso, es perturbadora hasta el máximo.

Es perturbadora.

A lo largo de los episodios, el espectador se enfrenta a relaciones marcadas por el control, la humillación y la manipulación. La violencia, tanto física como emocional, se repite con frecuencia. Pero lo más inquietante no es su existencia, sino la forma en que se normaliza dentro del universo de la serie. Hay momentos en los que resulta difícil seguir mirando.

En lugar de construir personajes complejos, con motivaciones profundas, la serie los somete a escenarios degradantes sin un propósito narrativo claro. Las mujeres, especialmente, se presentan como víctimas silenciosas dentro de una estructura que parece justificar el maltrato bajo una estética dramática. 

Las escenas íntimas, lejos de aportar sensualidad o profundidad a las relaciones, se sienten frías, forzadas y, en muchos casos, innecesarias. No hay conexión emocional. Busca incomodar. Incluso las decisiones de cámara refuerzan esa distancia entre lo que sucede y lo que se cuenta, como si todo estuviera construido para provocar un impacto vacío.

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