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Cómo lograr que las ventosas se mantengan firmes sin caerse

Con estos trucos caseros, las ventosas no serán una preocupación. No habrá más caídas a medianoche ni sorpresas en la cocina.
Sigue estos pasos para que perduren más. Foto: Archivo
Sigue estos pasos para que perduren más. Foto: Archivo

En muchos hogares, las ventosas son útiles para no perforar las paredes. Sirven tanto para colgar toallas en el baño como utensilios en la cocina o adornos en cualquier rincón. Sin embargo, no siempre se mantienen en su lugar como uno espera.

Lo primero que hay que tener en cuenta es la superficie elegida. No todas son aptas. Las mejores son las lisas y no porosas, como el vidrio o los azulejos. El truco comienza con una limpieza a fondo. Antes, la zona debe estar libre de polvo, grasa o humedad. Un limpiador doméstico común es suficiente para esta primera etapa. Hay que frotar bien y luego enjuagar con agua limpia.

No perfores.

El paso siguiente es el secado, que se debe hacer con un paño que no suelte pelusa. Cualquier resto, por mínimo que parezca, va  a hacer que no pegue bien. Después, viene el toque final: el alcohol. Con un poco de alcohol en un algodón o paño suave, se repasa la zona donde se fijará la ventosa. El alcohol elimina residuos invisibles que los limpiadores tradicionales no remueven.

Una vez limpia la superficie, es momento de preparar la ventosa. También se recomienda limpiarla. Un lavado con agua tibia y jabón ayuda a remover grasa o polvo acumulado. Después, se seca con cuidado.

No tendrás más sorpresas.

El siguiente paso es calentar la ventosa durante unos segundos. Esto no requiere artefactos complicados. Basta con sumergirla en agua caliente por unos minutos o calentarla con las manos. El calor hace que el material se ablande y se adhiera mejor.

Después de calentarla, se aplica con firmeza contra la superficie preparada. Hay que presionar desde el centro hacia los bordes, asegurándose de que no quede aire atrapado. Un pequeño movimiento circular puede ayudar.