Con restos de café y cebolla, así puedes realizar el abono ideal para tus plantas del jardín
Si buscas un abono casero que beneficie a las plantas de todo tipo y, a su vez, se pueda preparar con ingredientes económicos y al alcance de todos, estás en el sitio correcto. Pues, aquí presentamos un abono para el jardín, a base de los restos de café y la piel de las cebollas, el cual es ideal para que crezcan nuestras plantas como nunca lo habían hecho antes, que tenga un verde muy intenso y unas floraciones muy abundantes.
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Los beneficios del café y la cebolla en las plantas
Potasio, fósforo, magnesio, calcio, hierro y cobre, son algunos de los nutrientes que aporta la borra o restos de café a las plantas cuando se utiliza para realizar un abono casero. El creador del canal de YouTube ‘Cultivo Paso a Paso’ dio un consejo sobre la forma de almacenar los restos de café para, luego, poder utilizarlo como abono: “una precaución que debéis tener cuando guardéis café es dejar que se vaya secando y dejarlo en un lugar aireado para evitar la aparición de hongos”.
El segundo componente que necesitaremos es la piel de cebollas. No importa el color puesto que todo tipo de piel de cebolla nos va a servir para “potenciar la efectividad en nuestro abono y facilitar la absorción de los nutrientes por nuestra planta”, según el jardinero. La piel de cebollas también es beneficiosa ya que aporta vitaminas de los grupos A y B, calcio, hierro, potasio, fósforo y zinc.
Preparación del abono casero
- Para empezar, vamos a añadir unas cuatro o cinco cucharadas soperas repletas de la borra del café por cada litro de agua que utilicemos.
- Mezcla bien el café y el agua y, después, deja reposar la solución por 24 horas en un recipiente abierto. Si quieres, puedes colar la solución para quitar la borra de café que no se haya integrado del todo.
- Por otra parte, cortaremos las pieles de cebolla en trocitos para utilizar un par de puñados de ellas en nuestro abono. Añadiremos al recipiente un litro de agua y, al igual que con el café, lo dejaremos reposar 24 horas. Luego, con ayuda de un colador dejaremos sólamente el líquido.
- Una vez que tengamos ambos concentrados listos, los mezclaremos en partes iguales.
Modo de aplicación
Cuando tengamos nuestro abono casero listo, regaremos las plantas con él. La frecuencia recomendada es una vez cada quince o veinte días en época de crecimiento y floración; en cambio, cuando las plantas estén en reposo, lo mejor será aplicar el abono cada treinta, cuarenta días o más. Si te sobra, podrás guardarlo en la nevera por un par de meses.

