Cocina sabrosas Gambas al ajillo como en tu restaurante favorito ¡te encantarán!
Esta es la receta que necesitabas para preparar desde tu hogar unas deliciosas gambas al ajillo fáciles, ricas y rendidoras. ¿Sabías que es un plato muy completo y nutritivo? También cuenta con muy bajo tenor graso. Así que, aparte de comer un platillo muy sabroso, estarás cuidando tu cuerpo. ¡No tienes excusa alguna para prepararlo! Esto es lo que necesitas para cocinar gambas al ajillo.
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Ingredientes
1 kilo de gambas congeladas o frescas
18 dientes de ajo
2 guindillas secas o pimientas de cayena
Aceite de oliva virgen extra, aproximadamente 22 cucharadas
Sal y pimienta negra al gusto
Puedes optar por añadir un chorrito de vino blanco o vinagre de Jerez.
Procedimiento
El primer paso para preparar deliciosas gambas al ajillo es partir de que tienes dos opciones: utilizar gamba fresca o congelada. Si optas por la fresca, debes sacarle la cabeza y cola. Aunque muchas veces vienen peladas, así que, de ser así, este paso no deberías llevarlo a cabo.

Si las gambas son congeladas, puedes descongelarlas un día antes en el refri. Para eso, puedes llevarlas a un bol con colador, para que durante ese día se escurran. De cualquier forma, pon las gambas en un recipiente y lávalas para retirar todas las impurezas. Sécalas con papel absorbente o con un trapo de cocina.
El siguiente paso es quitarles el intestino y sazonar con sal al gusto. Reserva. Mientras tanto, en una cacerola, en lo posible de barro (aunque si no tienes, no hay ningún problema) añade el aceite de oliva con las guindillas. Luego, pela los dientes de ajo y córtalos finos y chicos. Dóralos en la cacerola y ten cuidado de que no se quemen.
Luego de dorar los ajos, retíralos de la cacerola y reserva, ya que se incorporarán luego en la preparación. ¿Por qué has hecho este paso en este punto si los utilizarás después? Para aportarle un gustito a las gambas en su cocción, ya que se formará un caldo muy delicioso, que logrará ganarse tu corazón en esta receta terminada.
Recuerda que lavaste las gambas y las escurriste, bueno, escúrrelas nuevamente si es necesario, ya que las echarás al aceite. Has este paso con mucho cuidado. Una vez las hayas añadido a la cacerola, sube la temperatura y salpimienta al gusto. Notarás que en un instante el aceite cambiará de color, esto tiene que ver con el líquido que largan las gamas con la alta temperatura.
A las gambas, en su cocción, añádeles ahora las guindillas y los ajos, sin dejar de remover, para unificar sabores. ¡Y ya estarán listas! Ten en cuenta que debes estar atento al punto de cocción. Que estén jugosas y picantes, en este caso. Este platillo te encantará.

¡Morimos de ganas de saber cómo te salieron estas deliciosas gambas al ajillo! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

