Presenta:

Te sorprenderá su belleza, cuáles son los cuidados fundamentales de la princettia

Conoce cómo cuidar a esta increíble planta y disfrutar de ella y sus colores cada día en tu jardín.
Jardín Cómo cuidar la princettia Foto: Shutterstock
Jardín Cómo cuidar la princettia Foto: Shutterstock

Son muchas las plantas que puedes tener en casa. La mayoría de ellas te deslumbrará con su belleza. Sin embargo, hay una que sin dudas te sorprenderá por sus características. Se trata de la princettia, considerada "prima" de la poinsettia o flor de Pascua. También conocida como "flor de otoño", podrás disfrutar de ella en tu jardín, con los cuidados correctos.

Concretamente, esta planta florece durante los meses de otoño, de allí su nombre, y es posible disfrutarla y usarla como parte de la decoración de Navidad, en el Hemisferio Norte. Sin embargo, para que esto suceda, deberás darle los cuidados correctos.

Ubícalas donde tenga sol de forma indirecta
Fuente: Shutterstock

Ubicación

Un primer aspecto que debes tener en cuenta al adquirir una princettia, es el lugar donde la ubicarás. Puede ir tanto en el jardín como en interiores, aunque este último podría ser el sitio más adecuado, para evitar que las heladas le afecten. Además, escoge un espacio donde esté expuesta a abundante luz. Sin embargo, procura que no quede directamente debajo del sol, sino que la planta pueda quedar en un sitio con iluminación indirecta, ya sea cerca de una ventana o donde lo consideres adecuado.

Temperatura

En este sentido, es importante destacar que la princettia reclama un espacio con una temperatura moderada, ya que los extremos podrían perjudicarla, especialmente en el invierno. Por eso, asegúrate de colocarla en un espacio donde no esté expuesta a cambios bruscos de temperatura.

Con los cuidados pertinentes podrás disfrutar de esta planta
Fuente: Shutterstock

Riego

Otro de los cuidados principales de la princettia viene dado por el riego. Ya sea que esté en el jardín o dentro de casa, esta planta reclamará humedad. Asimismo, evita por completo el encharcamiento. Dos o tres veces por semana podría ser la frecuencia apta para el riego. O bien, cuando observes que el sustrato permanece seco.