Trump arremetió contra los estudiantes extranjeros con nuevas restricciones migratorias
La administración de Donald Trump a través de Seguridad Nacional impuso límites a las estancias de estudiantes extranjeros en EEUU.

Trump arremete contra los estudiantes extranjeros con nuevas restricciones migratorias.
Donald Trump reinició una iniciativa que impacta directamente en los estudiantes extranjeros en universidades estadounidenses ya que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) fijó un límite temporal a la estadía de los alumnos internacionales. El proyecto cambia de forma drástica el sistema que se viene aplicando en Estados Unidos desde 1978.
Trump ya había introducido el proyecto durante su primer mandato en 2020, sin embargo el presidente que lo sucedió, Joe Biden, lo retiró en 2021.
Te Podría Interesar
Cuál es la nueva regla migratoria para los estudiantes extranjeros que quieren estudiar en Estados Unidos
Durante años, la visa F les permitió a los estudiantes permanecer en el país norteamericano bajo "duración del estatus", lo que refiere al hecho de cursar sus estudios a tiempo completo. Lo propuesto por el presidente de los Estados Unidos es cambiar este régimen por uno de periódos fijos con una duración límite de cuatro años.
En el caso de necesitar una prolongación del tiempo de estadía, es obligatorio solicitarlo al DHS.
“Durante demasiado tiempo, las administraciones anteriores permitieron que estudiantes extranjeros y otros titulares de visas permanezcan en EE. UU. prácticamente de forma indefinida, lo que representa riesgos para la seguridad, un gasto incalculable de dinero para los contribuyentes y una desventaja para los ciudadanos estadounidenses”, sentenció un comunicado de la agencia sobre la nueva regla migratoria.
Quienes se ven afectados por la medida de Trump
La iniciativa de Donald Trump no solo impacta en los estudiantes universitarios extranjeros, sino también en los visitantes de intercambio, los cuales possen una visa J, y en los representantes de medios internacionales, con visa I. Para estos últimos, el período inicial de admisión quedaría reducido a 240 días, con posibilidad de prórroga.
El Departamento de Seguridad Nacional justificó la medida al señalar que el volumen de visas estudiantiles “generó incentivos para el fraude y el abuso” y citó casos de espionaje vinculados a estudiantes ligados al Partido Comunista Chino, según informó Bloomberg.
Advertencias del sector académico y económico
Organizaciones educativas advirtieron que la decisión aumentará la incertidumbre para quienes buscan formarse en Estados Unidos. Miriam Feldblum, directora ejecutiva de la Alianza de Presidentes, sostuvo que “los estudiantes internacionales merecen la garantía de que su período de admisión se ajuste a los requisitos de sus programas académicos”.
En la misma línea, Fanta Aw, CEO de la Asociación de Educadores Internacionales (Nafsa), aseguró: “Sin duda, actuará como un elemento disuasorio adicional para los estudiantes internacionales que eligen estudiar en Estados Unidos, en detrimento de las economías estadounidenses, la innovación y la competitividad global”.
Cambios en posgrados, cursos de idiomas y plazos de permanencia
La propuesta también introduce modificaciones en programas académicos y de posgrado. Los estudiantes extranjeros dispondrían de solo 30 días para abandonar el país tras finalizar sus estudios, frente a los 60 que rigen actualmente. Además, no podrían cambiar de programa académico y los cursos de idiomas quedarían limitados a un máximo de 24 meses.
El DHS adelantó que se exigirá información biométrica, como huellas dactilares, para quienes pidan extensiones de estadía. La agencia calcula que recibirá unas 205 mil solicitudes de prórroga anuales solo de titulares de visa F-1, lo que implicaría más de 76 millones de dólares en costos adicionales para universidades y centros educativos.