Terremoto en Venezuela: el desesperado pedido de la mamá del nene argentino que quedó atrapado entre los escombros
El menor se encontraba en La Guaira, Venezuela, junto a sus tíos cuando el edificio donde estaban se desplomó.
La foto que compartió Blancalida Martinez Coronado, la mamá de Lucas Gámez, en medio de la búsqueda de su hijo.
Instagram | blanmartinezcLucas Gamez, el nene argentino de 8 años que quedó atrapado entre los escombros luego de los terremotos que sacudieron Venezuela, aún es intensamente buscado por su familia y por las autoridades.
El menor se encontraba en La Guaira junto a sus tíos cuando el edificio donde estaban se desplomó como consecuencia de los sismos registrados el miércoles.
Este fue el desesperado pedido de la mamá del nene argentino
Según contó su mamá, Blancalida Martinez Coronado, los rescatistas detectaron indicios de posibles sobrevivientes en la zona donde creen que podría encontrarse Lucas. Ante esa situación, realizó un pedido urgente a través de sus redes sociales para conseguir mayor asistencia médica.
“Necesitamos tres o cuatro ambulancias. Acaban de detectar puntos de vida y solamente tenemos una. Pido por favor que se difunda esto, que vengan tres o cuatro ambulancias”, expresó en un video publicado desde el lugar donde siguen las tareas de rescate.
La familia tiene esperanzas de encontrarlo con vida
El padre del niño, Marco Gamez, afirmó que la familia mantiene intacta la esperanza de encontrarlo con vida. “Somos optimistas, su mamá y yo”, aseguró en diálogo con la prensa.
Según explicó, hasta el momento no lograron establecer contacto con el menor, aunque sostuvo que manejan una posibilidad que alimenta sus expectativas.
“No hemos tenido ningún contacto con el nene. Pero tenemos la presunción de que hace dos días tuvo la intención de comunicarse”, señaló.
Marco, en una entrevista con TN, también reconstruyó los momentos previos al derrumbe. Contó que Lucas había pasado parte del día con sus tíos en la playa, compró un helado y luego regresó con ellos al edificio donde vivían sus familiares.
De acuerdo con su relato, la familia se dirigía al segundo piso. Sin embargo, ese día el ascensor correspondiente a los pisos pares estaba fuera de servicio, por lo que utilizaron el ascensor destinado a los pisos impares. En ese recorrido también viajaba un vecino que residía en el séptimo piso.
“Lucas se bajó en el tercer piso con su tío. El vecino contó que cuando entró a su departamento se produjo el colapso”, explicó.
Ese testimonio permitió elaborar una hipótesis sobre el posible lugar donde podría encontrarse el menor. “Nuestra duda es si logró entrar al segundo piso o si estaba en la escalera o en el pasillo. El movimiento fue muy fuerte y hay personas que debían estar en ciertos lugares pero terminaron en otros”, indicó.
Además, durante las últimas horas, la familia atravesó además un momento de expectativa que terminó en una desilusión. “Ayer tuvimos una falsa alarma. Nos habían dicho que el chico venía, pero después de esperar una hora llegaron los rescatistas suizos y nos dijeron que era una persona adulta. Fue muy decepcionante”, recordó el padre.
A pesar de ese episodio, los trabajos continúan y la familia conserva la esperanza de recibir una noticia positiva. “Estamos esperanzados de poder tener la mejor noticia”, afirmó Marco.
Por otro lado, Marco explicó que las condiciones dentro del edificio dificultan cualquier intento de comunicación con el niño. “Por el calor entendemos que está apagado, débil”, sostuvo.
Mientras los equipos de rescate continúan removiendo escombros para facilitar el ingreso de una grúa, el padre destacó otro aspecto que sostiene las expectativas de la familia. “Nos da esperanzas porque es un chico delgado que puede caber en espacios reducidos”, concluyó.