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"Solía inhalar cocaína de los asientos de los inodoros": la confesión de un funcionario de Trump

El secretario de Salud de EE.UU. relató su consumo extremo de drogas y reavivó el debate sobre su pasado, sus polémicas y su rol en el Gobierno.

Javier Milei y Robert F. Kennedy Jr.

Javier Milei y Robert F. Kennedy Jr.

Presidencia

El secretario de Salud de Donald Trump, Robert F. Kennedy Jr. reconoció públicamente que durante su juventud atravesó un período de consumo de drogas, al punto de inhalar cocaína sobre el asiento de un inodoro. La declaración la realizó este jueves en el podcast This Past Weekend w/ Theo Von, conducido por el comediante Theo Von.

En la entrevista, el actual secretario de Salud de Estados Unidos explicó que durante años participó en grupos de recuperación y que incluso en plena pandemia de covid-19 continuó asistiendo a reuniones presenciales.

Según relató, consideraba que su historial de adicciones implicaba un riesgo mayor para su vida que el propio virus. “No me asustan los gérmenes; solía inhalar cocaína sobre los asientos de los inodoros”, afirmó, en una frase que se viralizó en redes sociales y medios estadounidenses.

Kennedy ya había hablado en otras ocasiones sobre su pasado con las drogas y su proceso de rehabilitación, pero la confesión volvió a colocar su figura en el centro del debate público. Durante la conversación, definió esas experiencias como parte de un proceso de “aprendizaje” personal.

La polémica declaración de Robert Kennedy

Un apellido histórico

A sus 72 años, Kennedy es hijo del exfiscal general Robert F. Kennedy y sobrino del expresidente John F. Kennedy, ambos asesinados en la década de 1960. Sin embargo, buena parte del clan Kennedy tomó distancia de él en los últimos años, especialmente tras su acercamiento político a Donald Trump.

Antes de respaldar al líder republicano, Kennedy intentó competir por la presidencia dentro del Partido Demócrata en 2023, como alternativa al entonces mandatario Joe Biden.

Más tarde abandonó esa interna para postularse como candidato independiente, aunque finalmente suspendió su campaña y terminó alineándose con Trump, quien luego lo designó al frente del Departamento de Salud.

Su nombramiento generó fuertes críticas entre legisladores demócratas, principalmente por su respaldo previo a teorías conspirativas, incluida la que vincula las vacunas con el autismo. No obstante, también cosecha apoyos transversales por su postura contra la comida ultraprocesada y su cuestionamiento al poder de las grandes farmacéuticas.

Una vida marcada por escándalos

La biografía de Kennedy ha estado atravesada por episodios controvertidos desde temprana edad. Tenía nueve años cuando asesinaron a su tío y 14 cuando mataron a su padre. Durante su adolescencia fue expulsado de un colegio por consumo de drogas.

En 1983, según consignó The New York Times, sufrió un episodio de salud en un vuelo; en su equipaje se encontró heroína. A lo largo de los años también enfrentó acusaciones de otra índole.

En julio de 2024, la revista Vanity Fair publicó el testimonio de Eliza Cooney, quien trabajó como niñera para su familia y lo acusó de presuntos episodios de acoso en 1998. Kennedy negó esas acusaciones.