Rascacielos sobre el Mediterráneo y zona franca el plan de EE.UU. para "una nueva Gaza"
En Davos, Jared Kushner presentó diapositivas del "plan maestro" de la Casa Blanca para Gaza, con reconstrucción por fases y economía de libre mercado.
Rascacielos sobre la costa y un “hub” de transporte la lámina que describe la estética de la nueva Gaza
En una ceremonia vinculada a la firma de la Junta de la Paz en el Foro Económico de Davos, el asesor de la Casa Blanca Jared Kushner expuso una serie de diapositivas donde mostró la hoja de ruta de Estados Unidos para el "día después" en Gaza.
En las diapositivas, el proyecto aparece planteado como un desarrollo urbano-económico que incluye infraestructura pesada (puerto y aeropuerto), una reorganización del territorio por zonas productivas y residenciales, y una condición central: la desmilitarización para habilitar la reconstrucción.
Durante la presentación, Kushner describió la iniciativa como un esquema basado en "principios de economía de mercado" y sostuvo que la Casa Blanca apunta a instalar en Gaza una dinámica de libre comercio y reglas proempresa. En ese discurso, reiteró que "no hay plan B".
Un mapa por colores y una reconstrucción por etapas, así es el plan para Gaza
Las diapositivas describen un avance por fases que empieza en Rafah, en el sur, y luego progresa hacia el norte hasta llegar a Gaza City, que aparece como la fase 4. No se detallaron plazos, pero sí un esquema de implementación escalonada: primero zonas puntuales y luego expansión territorial, como si se tratara de un master plan de urbanismo.
En el material, el enclave se muestra segmentado por áreas con distintos usos: franjas para turismo costero, áreas residenciales, espacios verdes y parques, terrenos agrícolas, complejos industriales —incluidos desarrollos tecnológicos como centros de datos— e instalaciones deportivas. En ese dibujo, además, se incorporan nodos de logística y transporte, con referencias a puerto, aeropuerto y conexiones internas.
Otra diapositiva ilustra el concepto estético de la “nueva Gaza”: rascacielos frente al Mediterráneo, un “hub” de transporte y un bloque de “infraestructura energética y digital” como motor de la reactivación.
Desmilitarización como llave para que empiece la obra
Kushner planteó que la reconstrucción se habilitaría sector por sector y solo en los lugares donde se verifique un desarme completo. En su presentación, la desmilitarización arranca con la “desactivación inmediata” de armas pesadas atribuidas a Hamas y continúa con el retiro de armas pequeñas por zonas, bajo control de una "nueva policía palestina".
Según el esquema expuesto, una vez que esa desmilitarización se complete y se verifique, el Ejército israelí se replegaría hacia un perímetro de seguridad alrededor de Gaza. En paralelo, el plan menciona un mecanismo de "amnistía y reintegración, o salvoconducto" para miembros de Hamas, y abre incluso la posibilidad de que algunos sean incorporados a la nueva fuerza policial, aunque supeditado a un proceso de evaluación "estricta".
Kushner también señaló que los primeros 100 días se concentrarían en ayuda y reconstrucción, como una etapa inicial de estabilización antes de escalar la transformación estructural.
Promesas económicas y un gobierno de tecnócratas
Dentro del paquete, Kushner mostró cifras proyectadas a diez años: crecimiento del PBI, aumento de ingresos promedio y creación de empleo en rubros como construcción, agricultura, manufactura, servicios y economía digital. En la exposición, esos números aparecieron como metas, sin una explicación detallada del método o la ingeniería financiera detrás de las proyecciones.
En cuanto al manejo cotidiano del enclave, afirmó que el día a día sería administrado por un comité sin connotaciones políticas, integrado por tecnócratas, con el objetivo de priorizar gestión y servicios básicos sobre disputas partidarias.
De cara al financiamiento, anticipó que Washington planea realizar en las próximas semanas una conferencia de inversiones sobre Gaza en Estados Unidos. También pidió “calma por 30 días” frente a críticas cruzadas que involucran a actores regionales, con la intención —según su mensaje— de descomprimir la discusión pública mientras se ordena la etapa inicial.
En su discurso, Kushner sostuvo que la asistencia está llegando "en cantidades suficientes" y definió el operativo como "el mayor esfuerzo humanitario" realizado en una zona de guerra. Sin embargo, organismos de Naciones Unidas vienen advirtiendo desde el inicio del alto el fuego que la ayuda vital continúa siendo insuficiente para cubrir necesidades básicas, un contraste que vuelve a poner el foco en la brecha entre el diseño del plan y la situación inmediata sobre el terreno.




