Se inauguró la Junta de la Paz: cómo funcionará y qué países dijeron sí y cuáles no
Trump presentó en Davos la Junta de la Paz, un nuevo organismo que busca coordinar la reconstrucción de Gaza y actuar en conflictos globales. La lista de países que se sumaron y los que se bajaron.
La Junta de Paz presentó su sitio oficial y su carta fundacional.
EFEEn Davos, Suiza, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró formalmente la Junta de la Paz con una ceremonia de firma a la que asistieron representantes de menos de 20 países.
El mandatario presentó el nuevo esquema como un instrumento para impulsar la reconstrucción de Gaza y, a la vez, como una plataforma capaz de intervenir en conflictos globales, incluso en coordinación con Naciones Unidas, pese a que suele criticar el rol del organismo.
"El mundo es más rico, seguro y pacífico" que hace un año, justo cuando él asumió su segundo mandato, presumió Trump, que enumeró una lista de conflictos que aseguró que han terminado gracias a su intervención y se vanaglorió de que "ningún gobierno en la historia ha logrado un cambio tan radical en 12 meses".
Qué es la Junta de la Paz y qué promete hacer
La Junta de la Paz es la iniciativa internacional que impulsa Donald Trump con el objetivo declarado de resolver conflictos armados y supervisar procesos de transición política y posbélica. Según explicó, funcionaría como un ámbito “operativo” para sostener y consolidar acuerdos en terreno, con tareas de posguerra que incluyen supervisión, estabilización y reconstrucción. En su exposición en Davos, Trump insistió en que, si el esquema muestra resultados en Gaza, podría extenderse a otras crisis internacionales.
El proyecto no surgió de la nada. Trump presentó la idea por primera vez en septiembre, como parte de una “segunda fase” de un plan de 20 puntos para un cese del fuego en Gaza que Estados Unidos negoció ese mes. En ese momento, se planteó como un mecanismo para garantizar la implementación de la tregua, coordinar ayuda humanitaria y facilitar la reconstrucción. Con el correr de los meses, esa propuesta se amplió: dejó de pensarse como un grupo reducido para monitorear un alto el fuego y empezó a perfilarse como un organismo con aspiración global, capaz de intervenir en conflictos activos y disputas geopolíticas de largo alcance. En esa línea, el borrador de su carta constitutiva —según descripciones de medios que accedieron al texto— define a la Junta de la Paz como una “organización internacional” orientada a promover estabilidad, paz y gobernanza en “zonas afectadas o amenazadas por conflictos”.
La Casa Blanca también la presentó como un órgano alternativo de coordinación política, con estructura propia, liderazgo centralizado y un marco que fija alcance, membresía y funcionamiento. Desde el anuncio, la iniciativa generó adhesiones inesperadas, rechazos explícitos y un debate fuerte por su impacto en el sistema multilateral asociado a la ONU, un punto sensible porque Trump cuestiona desde hace años el rol del Consejo de Seguridad y su parálisis por los vetos.
Un punto clave del diseño —según el estatuto preliminar citado por medios que accedieron al borrador— es que la presidencia quedaría concentrada en Trump. El texto lo ubica como primer titular y le permitiría conservar el cargo sin un límite temporal definido, incluso después de dejar la Casa Blanca si así lo decidiera. Además, el borrador le atribuye facultades ejecutivas amplias, como vetar decisiones, remover integrantes y definir prioridades operativas de la Junta.
Los países presentes en la ceremonia de Davos
Según la lista de participantes difundida en el evento, estos fueron los países con representantes en el escenario de Davos:
- Argentina (Presidente Javier Milei).
- Armenia (Primer Ministro Nikol Pashinyan).
- Azerbaiyán (Presidente Ilham Aliyev).
- Bahréin (Jeque Isa bin Salman Al Khalifa).
- Bulgaria (Primer Ministro Rosen Zhelyazkov, en funciones interinas tras su renuncia).
- Hungría (Primer Ministro Viktor Orban).
- Indonesia (Presidente Prabowo Subianto).
- Jordania (Viceprimer Ministro Ayman Safadi).
- Kazajstán (Presidente KassymJomart Tokayev).
- Kosovo (Presidenta Vjosa Osmani).
- Mongolia (Primer Ministro Gombojavyn Zandanshatar).
- Marruecos (Ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita).
- Pakistán (Primer Ministro Shehbaz Sharif).
- Paraguay (Presidente Santiago Peña).
- Qatar (Primer Ministro Sheikh Mohammed bin Abdul Rahman Al Thani).
- Arabia Saudita (Ministro de Asuntos Exteriores, Faisal bin Farhan Al-Saud).
- Turquía (Ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan).
- Emiratos Árabes Unidos (Presidente de la Autoridad de Asuntos Ejecutivos, Khaldoon Al Mubarak).
- Uzbekistán (Presidente Shavkat Miromonovich Mirziyoyev).
Quiénes aceptaron sumarse y qué tensiones aparecen
De acuerdo con la información difundida aceptaron la invitación más de 35 países entre los que se incluyen: Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Egipto, Qatar, Bahrein, Pakistán, Turquía, Hungría, Marruecos, Kosovo, Argentina y Paraguay, además de Kazajstán y Uzbekistán. También figuran Indonesia y Vietnam.
Israel es un caso especial: Benjamin Netanyahu se sumó a la iniciativa, pero no le gustó que haya funcionarios de Turquía y Qatar en el equipo que tendrá un rol en Gaza. En paralelo, Armenia y Azerbaiyán aparecen como incorporaciones de interés estratégico: ambos países firmaron el año pasado un acuerdo de paz negociado por Estados Unidos que apunta a ordenar un corredor de tránsito clave en la región.
Rusia y la oferta de Putin con fondos congelados
Uno de los puntos más delicados es si Rusia se suma o no. Por ahora, Moscú no confirmó su adhesión, pero el presidente Vladímir Putin lanzó una propuesta fuerte: canalizar 1.000 millones de dólares de activos rusos congelados en Estados Unidos para la reconstrucción de Gaza a través de la Junta de la Paz.
“Estamos dispuestos a enviar 1.000 millones de dólares a esta nueva estructura de la Junta de la Paz, principalmente para apoyar al pueblo palestino, enviar esos fondos para la reconstrucción de la Franja de Gaza”, dijo Putin al comienzo de la reunión en el Kremlin transmitida por la televisión rusa.
El Kremlin también dejó en claro el principal obstáculo: para que ese dinero se use, Estados Unidos debería liberar activos hoy congelados, lo que abre un frente legal y político extra en pleno conflicto por la guerra en Ucrania.
Quiénes se bajaron o todavía dudan
Entre los países que rechazaron la propuesta o que, al menos por ahora, no se comprometieron, aparecen varios actores clave:
- Francia y Noruega: se negaron en parte por dudas sobre cómo funcionaría la Junta de la Paz junto con la ONU.
- China: confirmó que recibió la invitación, pero no definió si se sumará. Un portavoz de su Cancillería dijo que China “mantendrá su firme compromiso con la salvaguardia del sistema internacional, con la ONU como eje central”.
- Ucrania: marcó un límite si Rusia entra. Volodymyr Zelensky dijo que era difícil imaginar estar “junto con Rusia en cualquier consejo” y que “el problema es que Rusia es nuestro enemigo y Belarús es su aliado”.
- Italia: Giorgia Meloni advirtió que adherir podría generar problemas constitucionales y que no asistiría a la ceremonia.



