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Palestina se metió en medio de la tensión entre Reino Unido e Israel y un gesto a favor de los británicos desconcertó

Reino Unido se sumó a un comunicado de doce países que reclama frenar los asentamientos y anticipa restricciones comerciales contra Israel.



La presión internacional sobre Israel sumó este martes un nuevo capítulo con un mensaje de Ed Miliband, Secretario de Estado de Asuntos Exteriores del Reino Unido, en el que afirmó que "El Reino Unido defenderá aquello que considera correcto". El video de Ed Miliband fue amplificado por la representación británica en Jerusalén y rápidamente encontró una respuesta favorable de la cuenta oficial del Estado de Palestina.

La publicación de la embajada británica en Jerusalén colocó el mensaje del dirigente laborista en el centro de la discusión, y la reacción palestina llegó poco después. La cuenta oficial del Estado de Palestina republicó el mensaje británico acompañándolo únicamente con las banderas de Palestina y Reino Unido, expresando un claro respaldo en el marco de un escenario internacional marcado por las tensiones entre el Reino Unido e Israel.

Cabe recordar que Palestina tiene un reclamo territorial histórico con Reino Unido, por lo que este nuevo gesto es llamativo. Luego de la caída del Imperio Otomano, estas tierras quedaron en manos de los británicos y los franceses. Décadas más tarde, cuando la ONU propuso el Plan de Partición en 1947, el territorio británico se dividió en dos estados independientes: uno judío y otro árabe. Los líderes de este último grupo rechazaron esto por considerarlo injusto.

Ya cuando las últimas tropas británicas abandonaron Palestina en 1948, el liderazgo judío declaró la independencia del Estado de Israel, lo que detona una guerra árabe-israelí.

Doce países preparan restricciones contra los asentamientos israelíes

El punto más concreto del pronunciamiento aparece en el terreno económico. Los doce gobiernos confirmaron su intención de introducir restricciones nacionales o apoyar medidas europeas contra el comercio de bienes provenientes de asentamientos que consideran ilegales según el derecho internacional. Reino Unido, Francia y Canadá, además, señalaron que impulsarán medidas nacionales para prohibir el comercio de productos originados en esos asentamientos.

El comunicado también reconoce las decisiones adoptadas previamente por Irlanda, España, Países Bajos, Noruega y Bélgica. Se trata de una señal diplomática que busca trasladar las críticas políticas a instrumentos económicos y que coloca al gobierno israelí bajo una presión internacional mayor.

Además, los firmantes sostienen que la solución de dos Estados “debe ser protegida”, rechazan medidas que puedan equivaler a una anexión de territorio palestino y se oponen al desplazamiento forzado de la población. También exigen al gobierno de Israel detener inmediatamente la expansión de los asentamientos y de determinadas facultades administrativas civiles, garantizar responsabilidades ante episodios de violencia protagonizados por colonos e investigar las acusaciones formuladas contra fuerzas israelíes.

Al mismo tiempo, el comunicado reconoce expresamente los intereses legítimos de seguridad de Israel, condena el ataque de Hamas del 7 de octubre y reafirma el rechazo al antisemitismo.

Londres elevó el tono y Palestina celebra la señal británica

La posición conjunta coincide con el mensaje difundido por la representación británica en Jerusalén, que compartió una intervención de Ed Miliband acompañada por una frase contundente: Reino Unido “defenderá lo que es correcto”. La cuenta oficial del Estado de Palestina replicó la publicación utilizando las banderas palestina y británica, una reacción breve pero políticamente significativa. El gesto mostró el respaldo palestino al endurecimiento de la posición de Londres en un momento en el que el gobierno laborista mantiene fuertes diferencias con la política israelí hacia los territorios palestinos.

La paradoja reside en que décadas después del rol clave del Reino Unido en la creación del Estado de Israel en 1948, un gobierno británico aparece encabezando, junto con otros países occidentales y europeos, una ofensiva diplomática para frenar determinadas políticas israelíes y preservar la solución de dos Estados.

El comunicado intenta, de todos modos, sostener un equilibrio explícito: cuestiona duramente la expansión israelí en Cisjordania, pero reafirma el derecho de Israel a vivir en paz y seguridad; defiende la creación de un Estado palestino soberano, democrático y viable, pero también condena a Hamas y el ataque del 7 de octubre.