Día 2: crisis en el Golfo Pérsico y ataque terrorista en Texas
Nuevos ataques de la alianza occidental
Israel y Estados Unidos continuaron efectuando ataques sobre Irán, informados desde los medios locales por las potentes explosiones que dieron contra el centro de Teherán. Desde el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informaron que recibieron órdenes de desmantelar el aparato de seguridad del régimen iraní.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), informaron la destrucción de aviones de combate F-4 y F-5 de Irán que buscaban despegar al combate, además de haber logrado desactivar el sistema de defensa HQ-9B en torno a Teherán, haciendo a la capital iraní y un punto permeable a nuevos ataques.
En los bombardeos, según informaron desde Tel Aviv, había logrado dar con el Estado Mayor de las Fuerzas de Seguridad Interna y el Cuartel General de Thar-Allah, estructuras clave de la seguridad y el control de Teherán. También fue reducido a escombros la sede del Tribunal Revolucionario de Teherán. Además de los impactos contra oficinas públicas y del poder iraní, los bombardeos impactaron también contra el Estadio Azadi, la Plaza Azadi y la Torre Milad, símbolos de la ciudad y de Irán en general.
Desde la Media Luna Roja, por su parte, informaron las detonaciones cerca de distintos hospitales de la capital y en las inmediaciones del Edificio de la Paz, donde se encuentran las oficinas de esta institución internacional. Desde la agencia británica Reuters se comunicó también el bombardeo a un hospital de la calle Gandhi, donde se registraron daños graves y los pacientes debieron ser evacuados.
En Austin, Texas, durante la paranoia por las alertas de células terroristas dormidas en todo el mundo, un senegalés atacó civiles y mató a tras jóvenes e hirió a 14 personas más. Vestido con topa que decía "Propiedad de Alá" y la bandera de la República Islámica, las autoridades llegaron a su casa y encontraron una idolatría del sujeto al régimen iraní, pero no comprobaron vínculos reales con Teherán.
Irán busca reconstruir el poder mientras continúan los bombardeos
Tras la destrucción de los bombardeos aliados sobre Irán, Alí Lariyaní, encargado de la seguridad, anunció que se conformaría el Consejo Interino de Liderazgo y denunció a Estados Unidos e Israel de intentar desmantelar el país. Además le marcó el terreno a los opositores a quienes marcó como "grupos secesionistas" y los amenazo con enfrentar graves consecuencias si buscaban aprovechar la situación.
Durante la mañana del 1 de marzo, Irán desplegó una nueva contraofensiva de misiles y drones contra múltiples objetivos de toda la región, logrando dar contra el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de los Estados Unidos. También, dentro de los bombardeos, Irán atacó la base francesa Camp de la Paix en Abu Dabi, metiendo a la OTAN en el conflicto, al menos en posición defensiva.
Igualmente la escalada no cesó en el ataque directo a Francia, sino que el secretario de Defensa del Reino Unido, John Healy, confirmó que Irán dio contra objetivos militares británicos en Chipre, versiones que negó su par chipriota, Vasilis Palmas, aunque terminó por confirmarse y distintos países europeos entraron en la discusión.
En el Estrecho de Ormuz, punto estratégico clave para todas las fuerzas involucradas, Irán comenzó a fortalecer su presencia y atacó el puerto omaní de Duqm y el petrolero Skylight de Palau en Kashab. Más tarde se reportó el impacto de un misil contra un buque emiratí cerca de Mina Saqr, lo que generó un incendio que logró ser extinguido.
En el Gofo Pérsico e Israel se registraron bombardeos contra Riad, capital de Arabia Saudita, el Hotel Crowne Plaza de Manama en Baréin y el complejo Etihad Towers de Abu Dabi. En Israel, por su parte, el Domo de Hierro falló ante el caudal del bombardeo iraní y un misil impactó contra la sinagoga de Beit Shemesh, lo que causó la muerte de nueve personas y 28 heridos.
La Guardia Revolucionaria Islámica anunció triunfante que habían logrado impactar el poderoso portaaviones USS Abraham Lincoln con cuatro misiles, pero la noticia fue desmentida por el Gobierno de los Estados Unidos.