La odisea del buque petrolero ruso incautado por los Estados Unidos: cuál fue su recorrido
El buque con bandera rusa fue incautado por los Estados Unidos luego de una persecución de más de dos semanas en el océano Atlántico.
El buque ruso que transportaba petróleo, nombrado Bella 1 y luego rebautizado Marinera, fue incautado este miércoles tras ser el protagonista de una persecución marítima de más de dos semanas a través del océano Atlántico entre Estados Unidos y Rusia, aunque también se encuentran involucrados Irán y Venezuela. No obstante, el centro de la discusión se trasladó hacia la "flota oscura" de los barcos sancionados.
Cómo fue el recorrido del buque petrolero con bandera rusa que incautó los Estados Unidos
El océano Atlántico fue el escenario del conflicto. De acuerdo con información oficial y datos de seguimiento marítimo, el petrolero Bella 1 zarpó de las costas de Irán el 1° de agosto de 2025. Luego de un largo viaje, el buque llegó a aguas venezolanas el 17 de diciembre, con el propósito de llevarse crudo. Su última localización pública fue emitida ese mismo día, previo a que activara el "dark mode" (modo oscuro), práctica habitual de los petroleros sancionados que apagan o manipulan el sistema de identificación automática (AIS) con el objetivo de ocultar movimientos.
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Tres días después, la Guardia Costera de Estados Unidos comunicó que se había interceptado al buque en el mar Caribe con una bandera nacional inválida, el cual además tenía una orden de incautación por presuntas violaciones a las sanciones impuestas por los Estados Unidos y debido al transporte de petróleo iraní. En ese momento, el petrolero denegó ser abordado y zarpó hacia el Atlántico nuevamente, mientras en simultáneo lo seguían fuerzas estadounidenses a baja velocidad.
Al día siguiente, el barco comenzó a emitir señales de socorro por radio, indicando que navegaba hacia el noreste, a más de 480 kilómetros de Antigua y Barbuda.
Las maniobras que protagonizó este petrolero encendió las alertas en Washington, ya que en medio de su travesía, la embarcación (históricamente utilizada para transportar petróleo venezolano) cambió de pabellón y pasó a navegar bajo bandera rusa, un movimiento que complica cualquier intento de incautación.
Según analistas marítimos, la tripulación pintó una bandera rusa en el casco, rebautizó el buque como Marinera y lo inscribió en un registro oficial ruso. Moscú incluso presentó una solicitud diplomática para que Estados Unidos abandone la persecución. El cambio formal de registro se completó el 24 de diciembre, luego de un paso intermedio por una supuesta bandera guyanesa considerada falsa. Aunque el petrolero solía transportar crudo, actualmente reporta navegar vacío.
Tras varios días sin señales claras, el 1° de enero volvió a aparecer en los sistemas de rastreo en el Atlántico Norte. Versiones no confirmadas sostienen que un submarino ruso habría escoltado parte de su trayecto. Los últimos datos AIS, difundidos el 7 de enero, muestran que el Marinera giró bruscamente hacia el sur y redujo su velocidad, ubicándose ahora a unos 200 kilómetros al sur de Islandia, luego de haber bordeado las costas de las Islas Británicas.
Qué implica cambiar de bandera en alta mar
El cambio de pabellón consiste en inscribir un buque bajo la jurisdicción de otro país, lo que implica que pasa a regirse por su normativa en materia de seguridad, tripulación, impuestos y controles. En el comercio marítimo global, es una práctica legal y frecuente (especialmente en los denominados “pabellones de conveniencia”) para reducir costos o acceder a regulaciones más flexibles.
Sin embargo, en petroleros sancionados el objetivo suele ser otro: dificultar la acción de las autoridades que los investigan.
La analista marítima Michelle Bockmann, de la firma Windward, explicó a la BBC que, aunque los cambios de bandera durante una travesía existen, son extremadamente inusuales y aparecen casi exclusivamente en la denominada “flota oscura”. En este caso, pasar a registro ruso añade un componente diplomático que eleva el costo político y operativo de cualquier acción estadounidense.
Abordar un buque en movimiento, con tripulación potencialmente hostil y amparado por el pabellón de una potencia rival, implica un despliegue complejo de la Guardia Costera o incluso de la Marina. En términos simples, reclamar la protección de Rusia puede funcionar como escudo disuasivo.
Una maniobra que ya se replica en otros buques
El caso del Bella 1/Marinera no es aislado. Otros petroleros sancionados también cambiaron de registro en las últimas semanas, en paralelo al incremento de las acciones de control de Washington sobre el comercio petrolero de países bajo sanción.


