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Italia amenaza con cerrar un espacio de libre circulación con España por la crisis en Ceuta

Giorgia Meloni dijo que Italia estudia suspender Schengen, el tratado que permite circular sin controles entre ambos países. Madrid la acusó de demagogia.

Georgia Meloni amenaza con romper un espacio e libre circulación con España. 

Georgia Meloni amenaza con romper un espacio e libre circulación con España. 

EFE

El gobierno de Pedro Sánchez volvió a quedar bajo fuego de otras administraciones europeas tras la entrada masiva de migrantes marroquíes al enclave español de Ceuta, en el norte de África. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, confirmó que su gobierno evalúa suspender el espacio Schengen con España, el mecanismo que garantiza la libre circulación entre los países firmantes del tratado.

Meloni: "Italia no se quedará de brazos cruzados"

"Las imágenes que llegan desde Ceuta son impresionantes y demuestran, una vez más, que la inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas", escribió la mandataria italiana en X. Sus palabras llegaron después de una reunión con el ministro del Interior, Matteo Piantedosi.

"Italia no se quedará de brazos cruzados. Estamos convocando a los organismos competentes, y al término de estas reuniones estamos preparados para intervenir también con instrumentos extraordinarios para defender las fronteras y la seguridad de los ciudadanos, como la suspensión del espacio Schengen con España", advirtió Meloni.

Y cerró: "Sobre la inmigración clandestina no retrocederemos ni un milímetro: defender las fronteras, detener a los traficantes de seres humanos y garantizar repatriaciones efectivas seguirá siendo la línea de este Gobierno".

El respaldo dentro del gabinete italiano llegó de la mano del canciller Antonio Tajani, que también avaló cerrar Schengen con España: "La inmigración irregular e incontrolada representa un peligro para la seguridad nacional", planteó.

La respuesta de Madrid y el reproche de la Casa Blanca

El gobierno español no se quedó callado y consideró que la iniciativa de Meloni era una medida demagógica y convocó al embajador italiano. La presión, sin embargo, se amplificó desde Washington. La Casa Blanca atribuyó la situación en Ceuta a las "políticas globalistas de extrema izquierda" de España.

"El presidente Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa de las consecuencias de seguir implementando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la migración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían rectificar de inmediato o se arriesgan a su propia desaparición", declaró la portavoz Anna Kelly a la agencia EFE.