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Irán amenaza con represalias tras el ultimátum de Donald Trump por el Estrecho de Ormuz

El Gobierno de Irán advirtió que atacará infraestructuras estratégicas en todo Medio Oriente si Estados Unidos cumple su amenaza de destruir las centrales eléctricas persas.

Donald Trump  presidente de los Estados Unidos 5
EFE

La tensión entre Washington y Teherán ha alcanzado un punto crítico en el día 23 del conflicto. El Gobierno de Irán lanzó una severa advertencia: tomará represalias directas contra la infraestructura de toda la región si los Estados Unidos ejecutan ataques contra sus centrales eléctricas. Esta declaración surge como respuesta inmediata al "ultimátum" del presidente Donald Trump, quien amenazó con destruir el sistema energético iraní si no se rehabilita la circulación por el Estrecho de Ormuz.

El mandatario estadounidense busca, mediante esta presión militar, forzar la reapertura del paso estratégico por el que circula más del 20% del petróleo mundial. Sin embargo, la cúpula iraní ha decidido redoblar la apuesta, sugiriendo que cualquier daño a su territorio tendrá consecuencias para los aliados de EE. UU. y las instalaciones petroleras de los países vecinos en el Golfo Pérsico.

Resiliencia interna: Irán asegura tener reservas garantizadas

A pesar de la retórica bélica, el primer vicepresidente de Irán, Mohammad Reza Aref, intentó transmitir calma hacia el interior del país. Según pudo conocer la Agencia Noticias Argentinas, Aref afirmó que las reservas de energía y alimentos se encuentran en "buenas condiciones", desestimando los temores de un desabastecimiento inmediato ante un posible recrudecimiento de las hostilidades.

“No existe preocupación alguna por el suministro de energía, combustible y productos básicos”, declaró Aref en un comunicado publicado por la agencia ISNA. El funcionario insistió en que el régimen ha tomado las medidas necesarias para que la población civil pueda continuar con su vida normal, a pesar de estar en el centro de una de las crisis geopolíticas más graves de las últimas décadas.

Normalidad operativa en medio de la crisis

El Gobierno iraní enfatizó que, por el momento, el país no ha colapsado bajo la presión internacional. Según las autoridades, las redes de distribución de servicios básicos, los servicios bancarios y los sistemas de pago funcionan sin interrupción. "La vida en el país transcurre con normalidad", subrayó el vicepresidente Aref, aunque evitó dar detalles técnicos sobre los planes de contingencia ante un eventual bombardeo a gran escala.

Esta postura de "normalidad" contrasta con la realidad de los mercados internacionales, donde la incertidumbre por el suministro de crudo mantiene los precios en niveles récord. La comunidad internacional observa con preocupación si este cruce de amenazas derivará en un ataque a las infraestructuras eléctricas, lo que podría dejar a millones de personas sin servicios básicos y desencadenar una guerra regional total.