Estados Unidos derribó un dron iraní, pero asegura que se mantendrán las negociaciones
La Casa Blanca ratificó que las reuniones con Irán siguen en agenda, pese al derribo de un dron y nuevos incidentes navales en la región.
Estados Unidos continúa las negociaciones con Irán.
EFELas conversaciones entre Estados Unidos e Irán “siguen programadas” para esta semana, pese al aumento de la tensión militar en Medio Oriente. Así lo confirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, luego de que fuerzas estadounidenses derribaran un dron iraní que se aproximó de manera hostil a un portaaviones de la Armada en el mar Arábigo.
Leavitt precisó que el enviado especial de Washington, Steve Witkoff, “tiene previsto mantener conversaciones con los iraníes más adelante esta semana, y esas reuniones siguen en pie por ahora”, en línea con la estrategia diplomática que impulsa el presidente Donald Trump.
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Las palabras de Karoline Leavitt
Según explicó la funcionaria, la decisión de sostener el canal de diálogo responde a la voluntad del mandatario de priorizar la vía diplomática, aunque aclaró que el Gobierno estadounidense mantiene abiertas otras alternativas frente a eventuales escaladas.
El derribo del dron fue ordenado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), con el objetivo de proteger al personal y a los medios militares desplegados en la región. “Esta mañana hablé con personas del Pentágono que confirmaron que el CENTCOM actuó de manera apropiada y necesaria para proteger a nuestro personal y a nuestro equipo en la región”, afirmó Leavitt.
La portavoz detalló que el artefacto no tripulado adoptó un comportamiento agresivo frente al portaaviones USS Abraham Lincoln, que opera en la zona por orden directa del presidente Trump. “El CENTCOM tomó la decisión de derribar ese dron iraní. Era no tripulado y estaba actuando de manera agresiva contra nuestro USS Lincoln”, sostuvo.
De acuerdo con la versión oficial, el incidente se produjo cuando un caza F-35C embarcado abatió un dron modelo Shahed-139, que continuó aproximándose al buque pese a las medidas de desescalamiento adoptadas previamente por las fuerzas estadounidenses.
El portavoz del CENTCOM, el capitán Tim Hawkins, indicó que la acción se llevó a cabo “en defensa propia y para proteger al portaaviones y al personal a bordo”. En un comunicado, precisó que “el dron continuó aproximándose al buque a pesar de las medidas de desescalamiento adoptadas por las fuerzas estadounidenses”, y señaló que el portaaviones navegaba a unas 500 millas —cerca de 800 kilómetros— de la costa iraní al momento del derribo.
Pese al episodio, Leavitt subrayó que la Casa Blanca mantiene su enfoque diplomático. “El presidente sigue comprometido con intentar siempre la diplomacia primero. Pero para que la diplomacia funcione, se necesitan dos partes dispuestas a dialogar”, afirmó. En esa línea, agregó que tanto Trump como Witkoff “están explorando y discutiendo” posibles avances con Teherán.
No obstante, la portavoz dejó en claro que Washington no descarta otras respuestas. “El presidente siempre tiene un abanico de opciones sobre la mesa, y eso incluye el uso de la fuerza militar. Los iraníes lo saben mejor que nadie”, sostuvo. Como antecedente, mencionó la “Operación Martillo de Medianoche”, que, según dijo, “tomó por sorpresa no solo a Irán, sino al mundo entero, y destruyó por completo sus capacidades nucleares el año pasado”.
El derribo del dron coincidió además con otro episodio de tensión en el Estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles a nivel global. Ese mismo día, dos lanchas iraníes se aproximaron a alta velocidad al petrolero con bandera estadounidense M/V Stena Imperative y “amenazaron con abordar y capturar el buque”.
Ante esa situación, el destructor USS McFaul intervino con apoyo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos para escoltar al petrolero. “El buque ahora continúa su tránsito de manera segura”, indicó un portavoz militar.
Ambos incidentes —el derribo del dron en el mar Arábigo y el hostigamiento al petrolero en el Estrecho de Ormuz— se produjeron en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, marcado por advertencias públicas, refuerzos navales y amenazas cruzadas.
En ese escenario, la Casa Blanca busca sostener las conversaciones con Irán sin modificar, por el momento, la agenda diplomática prevista. Hasta ahora, ni el régimen iraní ni las autoridades estadounidenses anunciaron cambios formales en los encuentros programados entre Witkoff y representantes de Teherán, mientras las fuerzas estadounidenses continúan en alerta en una de las regiones más sensibles para la seguridad marítima y militar internacional.

