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En plena guerra en Medio Oriente, un terreno de Irán permanece en el corazón de Tel Aviv

En medio de la guerra entre Israel y Estados Unidos con Irán, un pedazo de la República Islámica se encuentra en el corazón de la ciudad de Tel Aviv.

Terreno plaza iraní en Israel

En un punto en el centro de la ciudad de Tel Aviv en Israel, existe una porción de tierra que pertenece a la República Islámica de Irán, país contra el cual actualmente la nación comandada por el primer ministro Benjamín Netanyahu está en guerra.

El terreno está ubicado en la intersección de las calles David Remez 17 y Profesor David Yellin y, aunque hoy funciona como un espacio verde abierto al público, legalmente continúa siendo propiedad de la República Islámica.

La plaza en tel aviv que es territorio de irán

La embajada que nunca llegó a construirse

El origen de esta particularidad se remonta a fines de la década de 1970. En aquel momento, el gobierno iraní compró el terreno con la intención de construir allí su embajada en Israel, cuando ambos países mantenían relaciones diplomáticas.

Sin embargo, el proyecto quedó trunco tras la Revolución Islámica de Irán, que llevó al poder al ayatolá Ruhollah Jomeiní. Con el cambio de régimen, Irán rompió relaciones con Israel y el plan para levantar la sede diplomática quedó suspendido indefinidamente.

Desde entonces, el terreno quedó en una especie de limbo diplomático.

Por qué hoy funciona como una plaza

Ante la imposibilidad de construir la embajada y con el paso de los años, el área comenzó a verse rodeada por viviendas y el barrio fue creciendo alrededor del lote.

Frente a esa situación, la municipalidad de Tel Aviv decidió colocar el terreno bajo resguardo diplomático internacional. Esto implica que la ciudad no puede destinarlo a otro tipo de desarrollo urbano ni modificar el estatus de propiedad.

Por ese motivo, la única intervención permitida fue su reconversión en un espacio verde. Así nació la plaza que hoy ocupa el lugar.

De esta manera, el terreno permanece preservado hasta que, en un hipotético futuro en el que Irán e Israel restablezcan relaciones diplomáticas, Teherán pueda retomar su proyecto original y construir allí su embajada. Mientras tanto, en medio de uno de los conflictos más tensos de Medio Oriente, el espacio sigue siendo una curiosa anomalía diplomática en el corazón de Tel Aviv.