El líder supremo de Irán apuntó contra Israel tras la muerte del jefe de Seguridad Nacional del régimen
Tras la muerte de Ali Lariyani, el nuevo líder supremo advirtió que "toda sangre tiene un precio que los asesinos deberán pagar pronto".
Mojtaba Jamenei, nuevo líder supremo de Irán e hijo del fallecido Alí Jamenei, amenazó este miércoles a Estados Unidos e Israel por la muerte de Ali Lariyani, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, tras los bombardeos israelíes. El mensaje escrito expresaba las condolencias del nuevo ayatolá, además de lanzar advertencias contra sus enemigos: "sus asesinos pagarán pronto".
El comunicado fue difundido a través de su cuenta en la red social X y replicado por medios iraníes. Allí, Jamenei calificó a Larijani como un “erudito, visionario e inteligente”, con una amplia trayectoria en áreas políticas, militares y de seguridad.
“Toda sangre tiene un precio”
En el mismo comunicado, el líder iraní endureció el tono y dejó claró que habrá represalias.
“Los antiislamistas deben saber que derramar esta sangre solo fortalece al sistema islámico. Toda sangre tiene un precio que los asesinos deberán pagar pronto”, afirmó. La muerte de Larijani se produjo en medio de bombardeos atribuidos a Israel, en un contexto de máxima tensión en la región.
Un líder sin apariciones públicas
El mensaje cobra aún más relevancia porque Jamenei no ha sido visto en público desde que asumió el poder el pasado 8 de marzo, tras la muerte de su padre, Ali Jamenei, en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.
Su paradero es incierto y alimenta versiones cruzadas, ya que algunos reportes sugieren que podría haber resultado herido en los bombardeos mientras que desde Teherán desmienten cualquier traslado al exterior. El embajador iraní en Rusia, Kazem Jalali, rechazó las versiones sobre un supuesto viaje a Moscú por razones médicas y calificó esas informaciones como “guerra psicológica”.
Versiones cruzadas desde Washington e Israel
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el líder iraní “podría estar muerto”, mientras que el Pentágono había señalado previamente que estaba “herido” tras los ataques.
Desde Israel, el canciller Gideon Saar redobló la presión y sostuvo que Jamenei “debería dar la cara”, al considerar que su ausencia “empieza a ser embarazosa para el régimen”.
El cruce de declaraciones y la falta de información oficial sobre la situación del líder supremo profundizan la incertidumbre en Medio Oriente, en medio de una escalada militar que no muestra señales de desaceleración.
Mientras tanto, el mensaje de Teherán mostró que la República Islámica no tiene en sus planes desescalar la situación.