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Donald Trump recibió a María Corina Machado en la Casa Blanca

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado mantuvieron un almuerzo a puertas cerradas.

María Corina Machado llega a Washigton para mantener un almuerzo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Casa Blanca.

María Corina Machado llega a Washigton para mantener un almuerzo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la dirigente opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, M aría Corina Machado, almorzaron este jueves en la Casa Blanca para analizar la situación política y económica de Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro del poder.

El encuentro se realizó a las 12.30 horas de Washington en un comedor privado y culminó luego de más de dos horas de encuentro en un contexto de alta tensión regional y fuertes movimientos diplomáticos de Washington en el Caribe.

La visita de Machado coincide con una nueva incautación de un petrolero vinculado a Venezuela por parte de fuerzas estadounidenses. De acuerdo con el Comando Sur de EE.UU., el buque Veronica fue interceptado en una operación realizada de madrugada y “sin incidentes”, al considerar que operaba en violación de la denominada “cuarentena” impuesta por Trump a embarcaciones sancionadas en la región.

Con este operativo, ya son seis los petroleros relacionados con Venezuela capturados por Estados Unidos desde mediados de diciembre. Cuatro de esas acciones se produjeron después de que Maduro fuera trasladado desde Caracas a Nueva York en un operativo militar estadounidense, el pasado 3 de enero.

La medalla del Nóbel

Trump y Machado compartieron un almuerzo a puertas cerradas, sin acceso a la prensa, y posteriormente la dirigente opositora se trasladó al Congreso de Estados Unidos, donde sostendrá una reunión con senadores.

A la salida de la Casa Blanca, Machado declaró brevemente a la prensa que la reunión fue "muy bien". La líder opositora saludó a algunos venezolanos que estaban concentrados frente a la residencia presidencial antes de abordar un vehículo de camino al Congreso.

Durante el almuerzo, Machado le entregó a Donald Trump una medalla conmemorativa y una placa alusiva al Premio Nobel de la Paz, un gesto que, de acuerdo a su entorno, estaba previsto y se vinculó al interés que el mandatario estadounidense manifestó en distintas oportunidades por ese reconocimiento internacional.

De la reunión participó también el secretario de Estado, Marco Rubio, lo que reforzó el carácter político del encuentro y su relevancia dentro de la agenda exterior de Estados Unidos respecto a la situación venezolana.

El gesto del Nobel de la Paz y su significado político

Según trascendió desde el equipo de Machado, la entrega de la placa y la medalla tuvo un carácter simbólico, asociado al reconocimiento internacional y al respaldo político que la líder opositora busca consolidar en Washington. El gesto se produjo en un momento de alta visibilidad internacional para Machado y en medio de un escenario regional atravesado por tensiones diplomáticas.

El encuentro fue interpretado como una señal de respaldo político, aunque sin anuncios concretos sobre medidas inmediatas vinculadas a Venezuela. Desde ambos entornos evitaron brindar detalles precisos sobre el contenido del diálogo mantenido durante el almuerzo.

La elección de Donald Trump

Tras la salida de Maduro, su vice, Delcy Rodríguez, asumió como presidenta interina, y desde Washington se enviaron señales de que su figura genera mayor aceptación dentro de la estrategia estadounidense. De hecho, Donald Trump mantuvo el miércoles una comunicación telefónica con Rodríguez, a quien calificó como “una persona fantástica”, destacando los avances logrados desde el cambio de poder. Según el propio mandatario, en la charla se abordaron temas vinculados al petróleo, minerales, comercio y seguridad nacional.

El desplazamiento político de Corina Machado quedó en evidencia pese a que la dirigente opositora celebró públicamente la salida de Maduro y había despertado expectativas dentro de la oposición venezolana en el exilio. Trump, sin embargo, dejó trascender en semanas anteriores que la líder opositora no contaba con suficiente respaldo interno para encabezar un proceso de transición, aunque la definió como una “luchadora por la libertad”.

La llegada de Machado a Washington

Machado, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2025 por su defensa de la democracia en Venezuela, llegó a Washington con un perfil cauteloso. Incluso llegó a sugerir compartir el galardón con Trump, una posibilidad que fue descartada por el Instituto Nobel.

En paralelo, la administración estadounidense avanza con un ambicioso plan energético: Trump anunció su intención de controlar de manera indefinida los recursos petroleros venezolanos y lanzó una iniciativa de 100 mil millones de dólares para desarrollar la industria, incluyendo la refinación y la distribución global del crudo. Parte central de esa estrategia es frenar la salida de petróleo mediante buques sancionados o pertenecientes a una llamada “flota en la sombra”.

“El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que esté coordinado de forma adecuada y legal”, afirmó el Comando Sur en un comunicado reciente. No obstante, ejecutivos de grandes petroleras, como el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, advirtieron que Venezuela sigue siendo “no invertible” sin cambios profundos en su marco legal y comercial.

El almuerzo entre Trump y Machado se produce así en un escenario de reacomodamiento político, donde el control del petróleo aparece como el eje central de la estrategia estadounidense sobre el futuro de Venezuela.