Del horror a volver a vivir: Gisèle Pelicot rompió el silencio y contó cómo reconstruye su vida tras el caso que sacudió a Francia
Gisèle Pelicot, la mujer abusada y entregada a diversos hombres por su exmarido, dió su primera entrevista en profundidad y contó su historia.
A un año y medio del caso que conmocionó a Francia, Gisèle Pelicot decidió brindar una entrevista televisiva de 50 minutos en el programa La Grande Librairie, donde presentó su libro "Un himno a la vida. Mi historia" y relató por primera vez en profundidad el impacto personal, familiar y emocional de los crímenes cometidos por su exmarido.
Dominique Pelicot fue condenado el 19 de diciembre de 2024 a 20 años de prisión por haber organizado durante casi una década violaciones sistemáticas contra ella mientras la drogaba. Ese mismo día, otros cincuenta hombres también fueron condenados por violación o agresión sexual.
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El descubrimiento que cambió la vida de Gisèle Pelicot
En su relato, Gisèle cuenta que el momento que marcó un antes y un después en su vida fue cuando la policía la citó para mostrarle el material encontrado en la computadora de su esposo. Allí vio fotos y videos en los que aparecía siendo abusada sin haber tenido conciencia de lo que ocurría.
Su primera reacción fue negarlo: dijo que no se reconocía en esas imágenes. Solo cuando volvió a mirarlas con detenimiento comprendió que era ella. Describió la sensación como si su mente se hubiera separado de la realidad para poder soportarlo.
Con el tiempo, recordó pequeñas situaciones que en su momento no interpretó o no quiso mirar como señales, por ejemplo una mancha extraña en la ropa poco después de mudarse a Mazan, una bebida cuyo color cambió cuando su entonces esposo agregó un supuesto jarabe de menta y luego tiró el contenido cuando ella preguntó si estaba tratando de drogarla. Situaciones aisladas que entonces parecieron insignificantes y que hoy encajan como piezas de un rompecabezas perturbador.
Mirar a la cara a quien le hizo tanto daño
Durante el juicio nunca le habló directamente a su exmarido, pero ahora dice que quiere visitarlo en prisión como parte de su proceso de sanación. Su intención no radica en buscar algún tipo de reconciliación, sino en la necesidad de saber por qué lo hizo.
Su balance de medio siglo de matrimonio es complejo: habla de traición e indignación, pero también admite que no puede borrar los recuerdos felices porque forman parte de su vida y que son lo único que queda de ese pasado.
El impacto del caso también se extendió a su familia, sumado al mundo entero. La relación con sus hijos atraviesa tiempos distintos: con su hija avanza lentamente y con su hijo el proceso es más difícil. Según explicó, una tragedia no necesariamente une a una familia ya que a veces obliga a reconstruir los vínculos desde cero.
Volver a vivir
En medio del proceso judicial y de la exposición pública, ocurrió algo tan impensado como inverosímil para ella, ya que volvió a enamorarse. Conoció en 2023 a un hombre al que identifica como Jean-Loup y describió el encuentro como algo “increíble”.
Contó que ambos atravesaban momentos difíciles y que el vínculo terminó transformando sus vidas. Para ella, esa relación representa una forma inesperada de reparación emocional después de años de violencia y humillación.
Un mensaje que trascendió fronteras
Al salir del tribunal el día de la sentencia, Pelicot pronunció una frase que se volvió símbolo y que hoy resume el sentido de su testimonio: “La vergüenza debe cambiar de lado.”
Con esa declaración desplazó el estigma que históricamente pesa sobre las víctimas y lo colocó en los agresores. Su entrevista y su libro apuntan a reforzar esa idea de no solo contar lo ocurrido, sino resignificarlo públicamente.




