Cáritas Brasil frenó la asistencia humanitaria en la frontera con Venezuela por el conflicto con Estados Unidos
La entidad eclesiástica en Brasil informó sobre la suspensión de dos proyectos humanitarios para los migrantes venezolanos por la falta de ayuda estadounidense.
La organización en Brasil de la Iglesia Católica para la acción caritativa y social Cáritas informó que suspenderá gradualmente dos proyectos dirigidos a asistir a la población venezolana que se encuentra en el estado fronterizo de Roraima. De acuerdo con el comunicado difundido por la entidad, la medida se debe a la ausencia de ayuda financiera de los Estados Unidos.
Cuáles son los dos programas suspendidos por Cáritas Brasil y a quiénes afectan
Ambas iniciativas fueron financiadas en su totalidad a través de los recursos que provenían del Gobierno de los Estados Unidos: la propuesta de seguridad alimentaria Proyecto Sumaúma: Nutriendo Vidas y de acceso al agua, saneamiento e higiene Orinoco: Aguas que Traspasan Fronteras.
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Nutriendo Vidas recibía apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), mientras que el proyecto vinculado al acceso al agua era sostenido por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado. Sin embargo, esos fondos fueron interrumpidos total o parcialmente el año pasado, luego de que el presidente Donald Trump firmara un decreto en el que redujo el gasto público, tanto en la administración federal como en los programas de asistencia internacional.
Como consecuencia, el proyecto alimentario sufrió un recorte automático y continuará funcionando solo hasta fines de enero, mientras que el programa de higiene mantuvo contrato hasta diciembre de 2025, aunque podrá sostenerse operativamente apenas hasta marzo.
Desde Cáritas Brasil, presente en el país desde 1956, advirtieron que el cierre de estas iniciativas se produce en un contexto de alta inestabilidad regional, especialmente en Venezuela, donde la escalada de tensiones y la intervención de Estados Unidos profundizan la crisis humanitaria y podrían incrementar los desplazamientos en zonas fronterizas.
Según datos de la organización, desde 2022 se distribuyeron más de 1,25 millones de comidas y solo en 2025 más de 400.000 personas accedieron a instalaciones de higiene. El proyecto Sumaúma, que entrega alrededor de 715 almuerzos diarios (con menús adaptados para embarazadas, lactantes y personas con restricciones alimentarias), fue clave para combatir el hambre en la región. En tanto, el programa Orinoco, orientado al acceso a duchas, agua potable, sanitarios y lavandería, resultó fundamental para prevenir enfermedades y preservar la dignidad de personas en situación de calle o en refugios temporales.
El anuncio de Brasil para enviar ayuda a Venezuela
En un gesto que marca distancia de la postura de Washington, Brasil anunció el envío de ayuda humanitaria a Venezuela luego del ataque llevado adelante por Estados Unidos durante el fin de semana, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.
El ministro de Salud brasileño, Alexandre Padilha, confirmó que el paquete de asistencia estará compuesto principalmente por material sanitario, insumos para diálisis y medicamentos, tras la destrucción de un centro de distribución clave como consecuencia de la operación militar estadounidense.
Según explicó el funcionario, la decisión responde a una combinación de razones humanitarias y sanitarias, pero también a la necesidad de evitar un impacto regional en materia de salud pública. “Se trata de un acto de solidaridad brasileña”, remarcó Padilha.
En un comunicado oficial, el ministro detalló que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva trabaja para movilizar recursos a través del Sistema Único de Salud (SUS), en coordinación con empresas privadas, con el objetivo de garantizar el suministro de insumos esenciales para los pacientes venezolanos afectados.
“Estamos utilizando la estructura del SUS y el apoyo del sector privado para enviar insumos de diálisis y medicamentos, y así brindar respaldo al pueblo venezolano, luego de que su centro de distribución fuera atacado”, señaló Padilha.
El envío de ayuda se produce en medio de un escenario regional marcado por crecientes tensiones diplomáticas, mientras distintos países de América Latina observan con preocupación el impacto humanitario del conflicto en Venezuela.


