Sorpresa en Oriente Medio con un descubrimiento arqueológico helenístico
Un grupo de arqueólogos descubrió un anillo de oro con una gema incrustada durante una excavación cerca del Monte del Templo, en Jerusalén. El descubrimiento, dado a conocer por la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) y la Universidad de Tel Aviv, permitió conocer nuevas prácticas culturales y rituales de la ciudad durante el periodo helenístico, hace más de dos mil años.
La pieza fue encontrada bajo el piso de un antiguo edificio público en el Parque Nacional de las Murallas de Jerusalén. Se trató del segundo anillo de características similares hallado en el mismo lugar en menos de un año, lo que llevó a los investigadores a plantear que su presencia no fue accidental.
Especialistas sostuvieron que el anillo habría sido depositado de forma intencional como parte de un rito simbólico, posiblemente vinculado a una ceremonia de transición.
El objeto, elaborado en oro y con una piedra granate pulida, fue datado en 2.300 años de antigüedad. Según detalló la arqueóloga de la IAA, Marion Zindel, el diseño responde a la moda propia del periodo helenístico. “La combinación de oro con gemas de color intenso como el granate refleja influencias culturales introducidas tras las conquistas de Alejandro Magno, especialmente provenientes de Persia e India. Estas formas definieron el lujo y la identidad durante siglos”, explicó.
Junto al anillo, se recuperaron también varios pendientes de bronce, una cuenta de oro y un pendiente trabajado con la figura de un animal con cuernos. Todos los objetos fueron hallados en el mismo nivel estratigráfico, lo que refuerza la hipótesis de que fueron depositados como parte de un ritual significativo.
Una de las interpretaciones más consideradas entre los expertos sugiere que estas joyas pertenecieron a una joven próxima al matrimonio, dado que en tradiciones helenísticas era habitual que las niñas enterraran objetos de la infancia bajo el suelo de una nueva casa como parte de los ritos prenupciales.
Prácticas similares se han documentado en otros yacimientos, como en Tel Kedesh, al norte de Israel, donde se localizó un conjunto de objetos relacionados con una joven, que incluía una figura de terracota del dios Eros, piezas de juego y elementos de escritura.
El contexto cultural del hallazgo también generó debate entre los investigadores. Si bien no se ha logrado identificar a los antiguos habitantes del edificio, algunos elementos, como un sello con la posible imagen de la diosa griega Atenea, plantearon interrogantes sobre su identidad religiosa. “Este tipo de imágenes sería poco común entre judíos observantes, debido a las restricciones sobre representaciones figurativas”, señaló el profesor Yuval Gadot, de la Universidad de Tel Aviv. “Esto abre preguntas sobre la identidad cultural y religiosa de quienes vivieron en ese lugar”.
Efrat Bocher, supervisora de la excavación, destacó la importancia del descubrimiento. "Es la primera vez que encontramos una colección tan extensa de joyas de oro de la época helenística en Jerusalén. Se trata de un testimonio tangible del nivel de riqueza y de la fusión cultural que caracterizaron a la ciudad en ese tiempo", afirmó.
