El manuscrito escondido en Cambridge que reescribe una leyenda medieval
Investigadores de la Biblioteca de la Universidad de Cambridge identificaron fragmentos de un manuscrito del siglo XIV que contenían relatos poco conocidos sobre Merlín y el Rey Arturo. El descubrimiento formó parte de un proyecto que combinó técnicas de restauración digital de última generación, permitiendo acceder a textos que habían permanecido ocultos por siglos.
El manuscrito está escrito en francés antiguo y pertenece a la Suite Vulgate du Merlin, una secuela de la leyenda artúrica que integra el ciclo del Lancelot-Graal. Según expertos, se conservan menos de 40 ejemplares de esta obra, todos copiados a mano por escribas medievales.
El ejemplar estudiado fue encontrado en 2019 dentro de un registro de propiedades del siglo XVI correspondiente a Huntingfield Manor, en Suffolk. La obra, que había sido cosida y reutilizada como encuadernación, databa originalmente de entre los años 1275 y 1315.
Gracias al trabajo del Laboratorio de Imagen del Patrimonio Cultural (CHIL) de la Biblioteca de Cambridge, se aplicaron métodos como imágenes multiespectrales, escaneo por tomografía computarizada, modelado tridimensional y desplegado virtual. Estas herramientas permitieron recuperar el texto dañado por el tiempo y la manipulación, lo que derivó en un descubrimiento clave para los estudios artúricos.
La doctora Irène Fabry-Tehranchi, integrante del equipo de investigación, explicó: "Se pensó inicialmente que era una historia del siglo XIV sobre Sir Gawain, pero un examen más detallado reveló que formaba parte de la secuela de la Vulgata de Merlín, un texto artúrico diferente y extremadamente significativo".
Los fragmentos recuperados narraban dos episodios del final de dicha obra. El primero describía la victoria de los cristianos sobre los sajones en la batalla de Cambénic. El segundo transcurría durante la celebración de la Asunción de la Virgen María, cuando Merlín aparecía en la corte de Arturo disfrazado de arpista. Una traducción del texto señala:
"Mientras celebraban el banquete, y Kay el senescal servía el primer plato al rey Arturo y la reina Ginebra, llegó el hombre más apuesto jamás visto en tierras cristianas. Vestía una túnica de seda ceñida con un arnés de seda entretejido con oro y piedras preciosas que brillaban con tal intensidad que iluminaban toda la sala", explicó.
Maciej M. Pawlikowski, director del CHIL, destacó el valor del trabajo técnico realizado: "Este proyecto fue una oportunidad fabulosa para aplicar todas las técnicas avanzadas de imagen disponibles en nuestro arsenal fotográfico. Cada una de ellas aportó información clave. El resultado fue la creación de objetos digitales únicos que situaron al fragmento original en un contexto completamente nuevo y transformaron nuestra comprensión del mismo".
El descubrimiento de estos relatos no solo aportó nuevos datos sobre la tradición artúrica medieval, sino que también evidenció el potencial de la tecnología para recuperar y reinterpretar documentos históricos largamente olvidados.

