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Aranceles: China quiere dialogar y la Eurozona ya acusa parálisis empresarial

Los chinos se muestra "abiertos" a charlar y pide a Washington "abandonar el chantaje" En tanto, en Europa, en abril, la confianza empresarial fue la más baja en casi dos años de mediciones.
Donald Trump tiene oposición de las mayores potencias en el tema arancelario. Foto: EFE
Donald Trump tiene oposición de las mayores potencias en el tema arancelario. Foto: EFE

El Gobierno de China se ha mostrado este miércoles "abierto" a un diálogo con Estados Unidos sobre aranceles, si bien ha reclamado a Washington "abandonar el chantaje y las amenazas" de cara a iniciar unas conversaciones que permitan poner fin a la guerra comercial entre ambas potencias por los aranceles.

"La actitud de China hacia la guerra arancelaria lanzada por Estados Unidos es muy clara. No queremos luchar, pero no tenemos miedo. Si luchamos, lo haremos hasta el final. Si hablamos, la puerta está abierta", ha señalado en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guio Jiakun.

Así, ha reiterado que "no hay ganadores en una guerra arancelaria o comercial" y ha agregado que "el proteccionismo no tiene salida". "Desvincularse y romper las cadenas sólo deriva en aislamiento", ha manifestado, antes de pedir a Washington un diálogo "a partir de la igualdad, el respeto y el beneficio mutuo". "Decir que quiere alcanzar un acuerdo con China mientras ejerce constantemente una presión extrema no es la forma adecuada de abordar la situación con China y no funcionará", ha zanjado Guo, según ha recogido la agencia china de noticias Xinhua.

La Casa Blanca indicó el martes que "prepara el terreno" para un potencial acuerdo con Pekín sobre aranceles después de que la Administración Trump impusiera un 125 por ciento de gravámenes a las importaciones procedentes de China que se suman a otro 20 por ciento por el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos. De hecho, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha mostrado en las últimas horas dispuesto a "ser muy bueno" con China y buscar la manera de "trabajar juntos", lo que permitiría que los aranceles a los productos del gigante asiático bajen "sustancialmente", aunque sin llegar a cero. 

Trump y Xi, en una pasada cita. (Efe) 

"Vamos a ser muy buenos con China. Tengo una excelente relación con el presidente (chino) Xi (Jinping)", ha asegurado, antes de anticipar que confía en que finalmente Pekín también estará contento. "Creo que vamos a vivir juntos muy felizmente e idealmente, trabajar juntos. Así que creo que va a funcionar muy bien", ha zanjado. Por su parte, Xi ha insistido este mismo miércoles en que "las guerras arancelarias y comerciales dañan los derechos legítimos y los intereses de todos los países, socavan el sistema comercial multilateral e impactan en el orden económico mundial", durante un encuentro con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, quien se encuentra de visita oficial en el gigante asiático. 

La Eurozona y su parálisis 

El crecimiento de la actividad del sector privado de la Eurozona se ha reducido en abril a la mínima expresión, según refleja el dato adelantado del índice PMI compuesto, que baja hasta 50,1 puntos desde los 50,9 de marzo, lo que supone su lectura más débil en cuatro meses y se sitúa apenas una décima por encima del umbral que implica estancamiento ante la caída de la confianza y a la expectativa de la evolución de la guerra arancelaria, así como de las promesas de mayor gasto en la UE. En concreto, en el mes de abril el PMI del sector servicios ha registrado un significativo empeoramiento, con una lectura preliminar de 49,7 puntos, frente a los 51 del mes de marzo, su peor resultado en cinco meses, mientras que el PMI manufacturero sigue en terreno contractivo, con una lectura de 48,7 desde los 48,6 del mes anterior, aún así su mejor resultado en 27 meses.

En el mes de abril, la actividad empresarial se vio frenada por una reducción más rápida de los nuevos pedidos y un debilitamiento de la confianza en las perspectivas para los próximos doce meses. De hecho, la confianza empresarial fue la más baja en casi dos años y medio. En consonancia con el panorama de la actividad total, se registraron pocos cambios en el empleo y los fabricantes continuaron reduciendo las compras, mientras que las presiones inflacionistas disminuyeron, ya que los costes de los insumos y los precios de venta aumentaron a tasas más débiles.

"El sector manufacturero parece estar resistiendo mejor de lo esperado", destacó Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, ya que, a pesar de la introducción de aranceles por Estados Unidos a principios de abril, "la mayor parte de los fabricantes de la Eurozona no están demasiado inquietos". En este sentido, el experto considera que la caída de los precios de la energía ante los temores de recesión en Estados Unidos, es "una bendición" para el sector manufacturero de la zona euro que se suma al anuncio del aumento del gasto en defensa. 

La zona euro, complicada por los gravámenes de EE:UU. (Shutterstock)

Sin embargo, advierte de que el sector servicios "se ha convertido en una especie de aguafiestas" y con su contracción en abril ha empujado al conjunto de la economía a territorio de estancamiento, aunque De la Rubia confía en que un mayor gasto en infraestructura en Alemania y en defensa en toda Europa "debería beneficiar no solo al sector industrial sino también al sector servicios, aunque con un poco de retraso".

Dpa