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China sube la apuesta en 2025 con una medida que impacta a nivel global

Pekín anuncia un nuevo aumento en su presupuesto de defensa por tercer año consecutivo, elevando el gasto militar un 7,2 %.

China ha anunciado un aumento del 7,2 % en su presupuesto de defensa para este año, alcanzando los 1,784 billones de yuanes (245.600 millones de dólares). Esta alza mantiene la misma tasa de crecimiento registrada en 2024 y 2023, según un informe obtenido por la agencia EFE que será revisado en los próximos días durante la Asamblea Nacional Popular (ANP), cuya sesión anual comenzó hoy.

El Ministerio de Finanzas divulgó la cifra en un contexto de crecientes tensiones en el mar de China Meridional y de maniobras militares en diversas zonas del Pacífico, con un enfoque particular en Taiwán, territorio que Pekín reclama como propio. En la apertura de la ANP, el primer ministro Li Qiang afirmó que el país continuará con sus esfuerzos para fortalecer la preparación militar y proteger su soberanía nacional.

La semana pasada, el Gobierno chino defendió la necesidad de su presupuesto de defensa, sugiriendo que no contempla recortes a pesar de la propuesta del expresidente estadounidense Donald Trump de reducir el gasto militar a la mitad.

Algunas voces señalan que el presupuesto militar divulgado por las autoridades chinas no refleja la verdadera escala del gasto real en Defensa del país. Foto: Shutterstock.

"Nuestro limitado gasto en defensa responde a la necesidad de proteger nuestra soberanía nacional, seguridad e intereses de desarrollo", declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, quien instó a las grandes potencias a "dar ejemplo" en materia de reducción armamentística.

Sin embargo, algunos analistas sostienen que el presupuesto oficial no refleja con precisión la magnitud real del gasto militar chino, ya que el país ha impulsado en los últimos años un ambicioso programa de modernización de sus fuerzas armadas. En 2024, China presentó el J-35A, un caza furtivo de quinta generación diseñado para competir con el F-35 estadounidense, además de anunciar la construcción de un cuarto portaaviones, cuyo sistema de propulsión aún no se ha especificado. También llevó a cabo las primeras pruebas en mar de su tercera embarcación de este tipo.

Ese mismo año, el Ejército chino sorprendió con el lanzamiento de un misil balístico intercontinental (ICBM) en el océano Pacífico, lo que generó inquietudes sobre la falta de transparencia en su programa nuclear. Algunos informes estiman que el país cuenta con más de 600 ojivas nucleares y que esa cifra podría superar el millar para 2030.

El presidente Xi Jinping ha enfatizado en repetidas ocasiones la importancia de fortalecer la preparación militar, en un contexto de crecientes fricciones con Taiwán. Las relaciones entre ambos lados del Estrecho de Formosa se deterioraron aún más tras la toma de posesión del actual presidente taiwanés, William Lai, a quien Pekín considera un defensor de la independencia de la isla.

En 2024, China llevó a cabo dos ejercicios militares a gran escala cerca de Taiwán y recientemente realizó maniobras con fuego real, según denunció el Ministerio de Defensa taiwanés. A esto se suman los reiterados incidentes con Filipinas en el mar de China Meridional, una región de gran importancia para el comercio global y rica en recursos naturales.

Además, el Ejército chino ha incrementado su presencia en diversas áreas del Pacífico, incluyendo ejercicios recientes en aguas internacionales a unas 340 millas náuticas (629 kilómetros) al sureste de Sídney. Esta operación provocó quejas del Gobierno australiano, que criticó la falta de aviso previo sobre dichas maniobras.