Guerra comercial: Alemania quiere hacerle frente a los aranceles de Trump
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que impondrá un aumento del 25% a las importaciones de automóviles y autopartes que no sean fabricados en Estados Unidos. Estos nuevos aranceles a los vehículos entrarán en vigor el 2 de abril, y las compañías que importen vehículos en su totalidad deberán pagarlos al día siguiente. Los importadores de piezas pagarán los aranceles a partir de mayo aproximadamente.
Trump ha insistido con el hecho de que los aranceles tienen como fin último ayudar a la industria manufacturera estadounidense, sin embargo muchas empresas del país dependen de repuestos del extranjero, por lo que esta medida aumentará sus costos y les complicará competir con la industria China.
No obstante, el ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, sostuvo que "no cederá" e insistió con que Europa debe "responder con firmeza".
"Debe quedar claro que no cederemos ante Estados Unidos. Necesitamos demostrar fuerza y confianza en nosotros mismos", afirmó Habeck. Alemania es uno de los principales proveedores de automóviles de los Estados Unidos, junto con México (el mayor proveedor), seguido de Corea del Sur, Japón, y Canadá.
Por su parte, el presidente de Francia Emmanuel Macron respaldó el enfoque en una conferencia de prensa el jueves, y calificó a la medida de Trump como una "pérdida de tiempo" que "generará mucha preocupación". El ministro de Finanzas francés redobló la apuesta e instó a Europa a tomar represalias con aranceles a los productos estadounidenses.
"Imponer aranceles significa romper cadenas de valor, significa crear a corto plazo un efecto inflacionario y destruir empleos", afirmó Macron en París.
La reacción de Canadá fue más directa, ya que el primer ministro canadiense, Mark Carney, describió los aranceles de Trump como un "ataque directo" a su país y a su industria automotriz, alegando que "nos perjudicarán", aunque se discuten opciones comerciales en estos momentos.
Japón solicitó una exención a los Estados Unidos, sin embargo advirtió que la relación económica que mantiene con el país norteamericano sufrirá un impacto significativo. Además, el portavoz del gobierno nipón calificó de "extremadamente lamentables" a las medidas impuestas por Trump.
Por último, China acusó a Estados Unidos de infringir las reglas del comercio internacional, y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que "no hay ganadores en una guerra comercial ni en una guerra arancelaria. El desarrollo y la prosperidad de ningún país se han logrado imponiendo aranceles".
El mercado internacional respondió con caídas en las acciones de fabricantes de automóviles, como un descenso del 7% en las acciones de General Motors y un 2% de Ford.
Donald Trump amenazó con la imposición de mayores aranceles en el caso de que Europa trabaje con Canadá para realizar, en su opinión, un "daño económico" a Estados Unidos.

